España cerró mayo de 2026 con una tasa de paro del 10,3%, la más elevada entre las principales economías de la OCDE. Aunque el empleo crece desde la crisis del Covid-19, los salarios reales siguen un 2% por debajo de los niveles de 2021. La tasa de empleo (67,3%) y la tasa de actividad (75,1%) mejoran, pero ambas quedan por debajo de la media de la OCDE. El estancamiento salarial y la brecha estructural en inserción laboral siguen siendo obstáculos clave para la convergencia económica.
¿Por qué la tasa de paro en España sigue siendo la más alta de la OCDE?
La OCDE confirma que España mantiene la tasa de desempleo más alta entre los países del club, con un 10,3% en mayo de 2026, frente a una media del 4,9%. Esto representa más del doble de la tasa promedio. Aunque la cifra bajó desde el 10,6% de 2025, el ritmo de reducción se ha desacelerado.
El desempleo juvenil y de larga duración sigue siendo especialmente agudo. Más del 40% de los desempleados lleva más de un año buscando trabajo. Esto refleja rigideces en la adaptación del mercado a perfiles técnicos y digitales.
Brecha de empleo con la media de la OCDE
La tasa de empleo (personas de 15 a 64 años trabajando) alcanzó el 67,3% en el primer trimestre de 2026. Es un avance de 0,7 puntos porcentuales, pero sigue 4,8 p.p. por debajo de la media de la OCDE. Esa brecha no se ha cerrado significativamente desde 2019.
La tasa de actividad sí muestra progreso: llegó al 75,1%, un máximo histórico y muy cerca de la media de la OCDE (76,7%). Esto indica que más personas entran al mercado, pero no todas logran empleo estable.
¿Qué explica el estancamiento de los salarios reales en España?
Los salarios reales crecieron un 2% en el último año, pero siguen 2% por debajo de los niveles del primer trimestre de 2021. España es uno de los países de la OCDE donde más ha caído el poder adquisitivo salarial desde la pandemia.
El aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha protegido a los trabajadores más vulnerables. Sin embargo, ese efecto ha tenido un coste: ha comprimido los salarios medios y altos, especialmente en sectores con alta rotación y baja sindicalización.
Presión inflacionaria y negociación colectiva
La inflación persistente (4,1% en 2025) erosionó los ajustes salariales. Además, menos del 15% de los trabajadores en España están cubiertos por convenios colectivos vigentes, frente al 80% en Alemania o el 65% en Francia. Esto debilita la capacidad de los trabajadores para exigir revalorizaciones reales.
¿Cómo afecta el marco legal al empleo estable en España?
El sistema de contratación sigue marcado por la dualidad: contratos temporales representan el 26,4% del total en 2026, frente al 12,1% de la media de la OCDE. Esta estructura fomenta la inestabilidad y limita la inversión en formación.
La reforma laboral de 2022 redujo los despidos improcedentes, pero no resolvió la sobrerrepresentación de los contratos a tiempo parcial involuntario (18,7% de los asalariados) ni la baja cobertura de la prestación por desempleo (solo el 58% de los parados la recibe).
Marco regulatorio y productividad
La OCDE señala que España invierte menos del 0,7% del PIB en políticas activas de empleo, muy por debajo del 1,4% promedio de la OCDE. Esto afecta la reinserción de colectivos vulnerables: mayores de 45 años, mujeres en zonas rurales y personas con discapacidad.
¿Cuál es el impacto económico real del estancamiento laboral?
El bajo crecimiento salarial frena el consumo interno. El gasto privado representa solo el 54,3% del PIB, frente al 58,9% de la media de la OCDE. Esto limita la demanda agregada y desincentiva la inversión productiva.
Además, la brecha salarial entre España y la media de la OCDE se ha ampliado a 22,4%, lo que dificulta la atracción de talento cualificado y la retención de profesionales en sectores estratégicos como ciberseguridad, IA y energías renovables.
Datos Clave
- La tasa de paro en España fue del 10,3% en mayo de 2026, la más alta entre los países de la OCDE.
- La tasa de empleo (15–64 años) es del 67,3%, 4,8 p.p. por debajo de la media de la OCDE.
- Los salarios reales están un 2% por debajo de los niveles de primer trimestre de 2021.
- Solo el 15% de los trabajadores españoles están cubiertos por convenios colectivos vigentes.
- España destina menos del 0,7% del PIB a políticas activas de empleo, frente al 1,4% de la OCDE.
