Este lunes 31 de mayo de 2026, el IVA de la luz y el gas vuelve al 21%, tras tres meses al 10%. También se reactiva el impuesto especial sobre electricidad, que sube del 0,5% al 5,11%. Estas medidas fiscales se retiran antes de lo previsto porque los precios de la energía cayeron más de lo esperado. El impacto es inmediato: hasta 8 euros más en la factura mensual para usuarios del mercado libre.
¿Por qué sube el IVA de la luz y el gas ahora?
El Gobierno activó medidas fiscales de emergencia en marzo de 2026 tras la escalada de precios por la crisis en Oriente Medio. Estas incluían una reducción temporal del IVA y del impuesto especial sobre electricidad. Pero el real decreto-ley incluía una cláusula de desactivación automática: si el IPC de electricidad y gas en abril de 2026 no superaba en un 15% al de abril de 2025, las medidas expirarían.
Los datos reales desactivaron la rebaja
En abril de 2026, la electricidad registró una tasa interanual del -4,3%, y el gas natural, del -9,6%. Ambos valores están muy por debajo del umbral del 15% exigido. Por eso, el Gobierno adelantó la retirada de las medidas desde el 30 de junio al 31 de mayo.
¿Cuánto más pagarás en la factura de la luz?
La subida afecta a todos los consumidores, pero con distinto impacto según su mercado.
En el mercado libre
Los usuarios con tarifa fija ven un aumento directo. Según Selectra, la factura media pasa de 56,32 euros a 64,78 euros: un incremento de 8,46 euros. Esto se debe a la combinación del IVA al 21% y el impuesto especial al 5,11%.
En el mercado regulado
Los consumidores en el PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) sufren un alza menor: de 49,42 a 51,54 euros, es decir, 2,12 euros más. La razón es que el término de energía en el PVPC se ajusta diariamente y absorbe parte del impacto fiscal.
¿Qué impuestos siguen rebajados?
No todas las medidas fiscales han desaparecido. El impuesto del 7% sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (VPEE) sigue suspendido hasta el 30 de junio. Este gravamen afecta a los generadores, pero su coste se traslada al precio mayorista y, por tanto, al consumidor final.
Los carburantes mantienen su alivio fiscal
El IVA de gasolinas y diésel sigue al 10%. Además, el impuesto especial sobre hidrocarburos permanece en el mínimo autorizado por la Comisión Europea: 0,359 euros por litro. Esta excepción no se ha revisado porque los precios de los carburantes no cumplen el mismo criterio de estabilidad que los de electricidad y gas.
¿Qué datos clave debes conocer?
- El IVA de la luz y el gas vuelve al 21% el 31 de mayo de 2026.
- El impuesto especial sobre electricidad se restablece al 5,11%, tras estar al 0,5%.
- La cláusula de desactivación se activó porque el IPC de electricidad y gas fue negativo en abril (-4,3% y -9,6%).
- El VPEE (7%) sigue suspendido hasta el 30 de junio.
- El impacto medio en el mercado libre es de +8,46 €, y en el PVPC de +2,12 €.
- Las rebajas en carburantes (IVA al 10% e impuesto especial mínimo) se mantienen hasta el 30 de junio.
Contexto actual, impacto económico y marco legal
El cambio refleja una gestión fiscal dinámica, vinculada a indicadores macroeconómicos reales. Desde el punto de vista económico, la subida representa un ingreso adicional para las arcas públicas, pero también presión sobre los hogares en un contexto de inflación persistente. Legalmente, la decisión se sustenta en el real decreto-ley 5/2026, que otorga al Gobierno facultades excepcionales para ajustar tributos energéticos con base en el IPC de carburantes, electricidad y gas. Su aplicación demuestra cómo las políticas energéticas actuales se articulan en tiempo real con datos oficiales y límites comunitarios, como los fijados por la Directiva 2003/96/CE sobre impuestos especiales.
