La administración de Donald Trump ha lanzado una estrategia que busca atraer a aficionados internacionales al Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en conjunto con Canadá y México. Esta iniciativa, que incluye un programa de visados prioritarios, se presenta en un contexto de tensiones políticas y preocupaciones sobre la seguridad en algunas ciudades anfitrionas.
**Visados Prioritarios para Aficionados**
El nuevo sistema, conocido como FIFA PASS, permite a los poseedores de entradas para el torneo acceder a citas de entrevista de visado de manera prioritaria. Este mecanismo, presentado por Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tiene como objetivo facilitar el proceso migratorio para los millones de aficionados que se espera asistan al evento. Según el secretario de Estado, Marco Rubio, aunque el programa busca acelerar el proceso, no compromete los estándares de seguridad, lo que significa que las entrevistas seguirán siendo exhaustivas.
Para manejar el flujo de aficionados, el gobierno estadounidense ha asignado más de 400 funcionarios consulares adicionales en embajadas y consulados alrededor del mundo. Esta medida se produce en un contexto donde la política migratoria de Trump ha suscitado dudas sobre la disposición de los aficionados extranjeros para viajar a Estados Unidos. Sin embargo, los datos de ventas de entradas sugieren que el interés internacional sigue siendo fuerte, con más de un millón de entradas vendidas en la primera fase de ventas.
**Amenazas de Reubicación de Partidos**
A pesar de esta iniciativa aparentemente positiva, Trump ha lanzado advertencias sobre la posibilidad de trasladar partidos de ciudades que considera problemáticas en términos de seguridad. En particular, ha criticado a Seattle, sugiriendo que si hay «signos de problema», la FIFA debería considerar reubicar los encuentros programados en el Lumen Field. Esta postura ha generado reacciones de las autoridades locales, quienes defienden que la criminalidad en la ciudad ha disminuido significativamente en los últimos años.
El alcalde saliente de Seattle, Bruce Harrell, ha señalado que los delitos violentos han caído un 20% y los homicidios un 42%, desafiando así las afirmaciones de Trump. Además, el Comité Organizador del Mundial en Seattle ha asegurado que los preparativos avanzan sin contratiempos.
La capacidad de Trump para cambiar las sedes de los partidos es un tema de debate, ya que las ciudades tienen contratos directos con la FIFA, no con el gobierno federal. Con el torneo a solo siete meses de distancia, cualquier intento de reubicación podría enfrentar complicaciones logísticas y legales.
**Tensión entre Apertura y Restricción**
La situación refleja una tensión inherente en la estrategia de Trump: mientras intenta proyectar una imagen de apertura y bienvenida a los aficionados internacionales a través del FIFA PASS, también ejerce presión sobre las ciudades anfitrionas bajo el pretexto de la seguridad. Este enfoque ha suscitado críticas sobre las motivaciones políticas detrás de sus declaraciones.
A medida que se acerca el Mundial, la administración Trump se enfrenta al desafío de equilibrar la necesidad de seguridad con la promoción de un evento que tiene el potencial de atraer a millones de visitantes y generar ingresos significativos para la economía local. La forma en que se manejen estas dinámicas podría tener un impacto duradero en la percepción de Estados Unidos como un destino acogedor para eventos internacionales.
**Expectativas y Preparativos**
Con la FIFA y el gobierno estadounidense trabajando en conjunto para garantizar el éxito del Mundial, las expectativas son altas. La implementación del FIFA PASS es un paso hacia la creación de un ambiente favorable para los aficionados, pero la amenaza de reubicaciones de partidos podría empañar la experiencia de los asistentes.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, será crucial observar cómo se gestionan las relaciones entre la administración Trump, las ciudades anfitrionas y la FIFA. La capacidad de estas partes para colaborar y encontrar soluciones a los desafíos que surgen será determinante para el éxito del Mundial 2026.
En resumen, la estrategia de Trump para el Mundial de la FIFA 2026 presenta tanto oportunidades como desafíos. La implementación de un sistema de visados prioritarios es un paso positivo, pero las amenazas de reubicación de partidos y las tensiones políticas podrían complicar la situación. A medida que se acerca el evento, todas las miradas estarán puestas en cómo se desarrollan estos aspectos y qué impacto tendrán en la experiencia de los aficionados y en la imagen de Estados Unidos en el escenario mundial.
