La violencia de género sigue siendo un problema crítico en la provincia de Alicante, donde las estadísticas recientes revelan una situación alarmante. A pesar de un ligero descenso en el número de denuncias, el aumento en los casos de alto riesgo pone de manifiesto la gravedad de esta problemática. En este contexto, es fundamental entender las cifras y las realidades que enfrentan las víctimas, así como las carencias del sistema que dificultan su acceso a la justicia.
### Estadísticas de violencia de género en Alicante
Los datos más recientes indican que, durante el año 2025, Alicante ha registrado un descenso del 7,8% en las denuncias de violencia de género en comparación con el año anterior. Este descenso, que ha llevado el número de denuncias de 5.465 a 5.036, podría interpretarse como un signo positivo. Sin embargo, es crucial analizar estos números con mayor profundidad. A pesar de la reducción en las denuncias, el número total de víctimas se mantiene prácticamente estable, con 4.992 mujeres afectadas. Esto sugiere que la disminución en las denuncias no necesariamente implica una disminución en la violencia, sino que podría reflejar una falta de confianza en el sistema judicial o el miedo a represalias.
Alicante se posiciona como la cuarta provincia de España en cuanto a casos de violencia de género, acumulando un total de 54.225 casos desde que se tienen registros. De estos, un 86,4% ya no están activos, lo que indica que muchos casos han sido cerrados, pero también plantea preguntas sobre la efectividad de las medidas de protección y seguimiento para las víctimas.
Por otro lado, los datos del sistema Viogen, que evalúa el nivel de riesgo de las víctimas, muestran un aumento del 5,7% en los casos activos, pasando de 6.570 a 6.946. Este incremento se concentra en los casos de alto riesgo, que han aumentado de 89 a 100. En contraste, los casos de riesgo bajo han disminuido, lo que podría indicar que las víctimas más vulnerables están siendo más afectadas y que el sistema no está logrando proteger adecuadamente a quienes se encuentran en situaciones críticas.
### Desafíos en el acceso a la justicia
Uno de los principales obstáculos que enfrentan las víctimas de violencia de género es el acceso a la justicia. Muchas mujeres se sienten intimidadas o desmotivadas para presentar denuncias debido a la falta de apoyo y recursos. La Agrupación de Mujeres Abogadas de Alicante ha señalado que la violencia de género es un fenómeno estructural y cultural que afecta a mujeres de todas las edades y condiciones. En su manifiesto con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, enfatizan la necesidad de mejorar la formación de los profesionales de la justicia y de ampliar los recursos disponibles para las víctimas.
La presidenta de la agrupación, Isabel Moltó, ha destacado que mientras la violencia de género siga siendo utilizada como un tema de negociación política, los avances en la lucha contra esta lacra serán limitados. La falta de un enfoque integral y la relativización de la violencia contribuyen a una segunda victimización, donde las mujeres que buscan justicia se sienten desamparadas y desprotegidas.
Además, las deficiencias en los protocolos de atención a las víctimas son evidentes. Fanny Serrano, abogada especializada en violencia de género, ha denunciado que muchas mujeres llegan a los juzgados agotadas y sin conocer sus derechos, lo que agrava su situación. La espera prolongada en los juzgados, a veces incluso con lesiones visibles, es un reflejo de un sistema que no prioriza la seguridad y el bienestar de las víctimas. La necesidad de que la primera declaración sea considerada prueba preconstituida es un aspecto que se debe abordar para evitar que el proceso judicial se convierta en una experiencia traumática adicional.
La situación es aún más preocupante cuando se considera el impacto en los menores. En Alicante, hay 151 menores en situación de riesgo, de los cuales 14 están clasificados como de alto riesgo. Esto subraya la importancia de implementar medidas efectivas de protección y seguimiento para garantizar la seguridad de los niños que son testigos o víctimas de la violencia de género.
### La importancia de la sensibilización y la educación
La violencia de género no es solo un problema legal, sino también social y cultural. La educación y la sensibilización son herramientas clave para combatir esta problemática. Es esencial que se promuevan campañas de concienciación que aborden las raíces culturales de la violencia y fomenten una cultura de respeto e igualdad. La detección precoz de la violencia de género en entornos educativos y sanitarios es fundamental para prevenir que estas situaciones se agraven.
Los profesionales de la salud y la educación tienen un papel crucial en la identificación de signos de violencia y en la provisión de apoyo a las víctimas. La formación adecuada en estos sectores puede marcar la diferencia en la vida de muchas mujeres y niños que sufren en silencio. La colaboración entre diferentes instituciones y organizaciones es vital para crear un entorno seguro donde las víctimas se sientan apoyadas y empoderadas para buscar ayuda.
La violencia de género es un problema complejo que requiere un enfoque multifacético. La combinación de estadísticas, testimonios de víctimas y la necesidad de reformas en el sistema judicial son elementos que deben ser considerados en la lucha contra esta lacra. La sociedad en su conjunto debe asumir la responsabilidad de erradicar la violencia de género y garantizar que todas las mujeres y niños vivan en un entorno libre de miedo y violencia.
