En el vibrante corazón de Alicante, entre la plaza de Calvo Sotelo y el Portal de Elche, se encuentra la emblemática calle San Francisco, conocida popularmente como «la calle de las setas«. Este espacio, que ha experimentado una notable transformación en la última década, se ha convertido en un punto de referencia tanto para turistas como para los residentes locales. La historia de esta calle es un relato de decadencia y renacimiento, donde la intervención artística ha jugado un papel crucial en su revitalización.
### Un Viaje a Través del Tiempo: De la Decadencia a la Renovación
La calle San Francisco no siempre fue el bullicioso centro que es hoy. A finales de los años 80, se implementó un plan para peatonalizar el área, buscando hacerla más accesible y atractiva. Sin embargo, esta medida no tuvo el efecto deseado y, en 2002, se decidió reabrir la calle al tráfico vehicular. Esta decisión fue un intento de revitalizar el comercio local, que había ido en declive durante años, dejando muchos locales vacíos y en manos de propietarios extranjeros.
Fue en 2013 cuando se presentó una idea innovadora: la instalación de monumentos en forma de setas, diseñados por el artista foguerer José Manuel García Esquiva, conocido como «Pachi». Aunque inicialmente hubo críticas sobre el costo de 66.000 euros y la viabilidad del proyecto, con el tiempo, las setas se convirtieron en un símbolo de la calle, atrayendo a visitantes de todas partes y revitalizando el comercio local.
Paqui Fernández, una comerciante con más de 75 años de historia en la calle, recuerda cómo la transformación ha devuelto la vida a un lugar que había caído en el olvido. «Hemos pasado por muchas etapas, y ahora con las setas parece que la calle ha vuelto a su origen», afirma. Esta revitalización ha sido tan efectiva que la presidenta de la Asociación de Comerciantes «Más que Centro», Esther de la Piedra, destaca que «antes nadie quería pasar por aquí, ahora las setas han convertido a San Francisco en una de las calles más conocidas y rentables de Alicante».
### Un Espacio de Encuentro: La Calle de las Setas como Destino Turístico
La calle San Francisco ha evolucionado de ser un lugar poco atractivo a convertirse en un destino turístico popular. Hoy en día, es común ver a turistas de diversas nacionalidades disfrutando del ambiente, tomando fotografías junto a las coloridas setas. Talisia Janssens, una turista belga, comparte su experiencia: «Es una calle muy divertida. Nos gustó mucho, especialmente las setas más pequeñas para nuestra hija. La conocimos a través de redes sociales».
Sin embargo, la transformación de la calle no se limita a su decoración. A lo largo de su recorrido, se pueden encontrar negocios tradicionales que han resistido la prueba del tiempo, así como nuevos locales que han surgido para satisfacer las demandas de los visitantes. A pesar de la llegada de turistas, los comerciantes de toda la vida, como Pilar Asensio, celebran el renacer de la calle, afirmando que «todo se ha ido arreglando y, con las setas, vienen personas de todos lados, a comprar o simplemente a verlas y a pasarlo bien».
La calle San Francisco también es un lugar de historia. En su recorrido, se pueden encontrar homenajes a figuras locales y diversas entidades públicas, lo que la convierte en un espacio que no solo es atractivo por su estética, sino también por su significado cultural. Sin embargo, a pesar de su éxito, hay desafíos que deben ser abordados. Los comerciantes han expresado preocupaciones sobre la limpieza y el mantenimiento de las setas, así como el estado del pavimento y la iluminación.
Génesis, una comerciante de la zona, señala que «las setas deberían estar más cuidadas. A veces da la sensación de que no se les presta la atención que merecen». Estas inquietudes han llevado a los comerciantes a solicitar mejoras en el mantenimiento del área, especialmente después de que los juegos infantiles fueran retirados debido a su deterioro.
Recientemente, el Ayuntamiento de Alicante ha anunciado un proyecto de renovación integral para la calle San Francisco, el primero desde la peatonalización en 2013. Este proyecto, que incluye la restauración de las setas, la reparación del pavimento y la mejora de la iluminación, está presupuestado en 111.150 euros y se llevará a cabo en tramos para minimizar el impacto en los transeúntes.
La calle de las setas ha demostrado ser un ejemplo de cómo la intervención adecuada puede transformar un espacio deteriorado en un símbolo de la ciudad. Más de una década después de su instalación, San Francisco se ha convertido en una de las postales más compartidas de Alicante, conocida en redes sociales como «Mushroom Street». Patricia Murphy, una turista irlandesa, expresa su admiración: «Es un lugar único, no tenemos nada igual en Irlanda del Norte ni en Inglaterra».
La calle San Francisco, con su mezcla de historia, comercio y arte, continúa evolucionando. A medida que se implementan mejoras y se atienden las preocupaciones de los comerciantes y residentes, es probable que esta emblemática calle siga siendo un lugar de encuentro y disfrute para todos. La transformación de la calle de las setas es un testimonio del poder del arte y la comunidad para revitalizar espacios urbanos, creando un ambiente donde tanto locales como turistas pueden disfrutar y recordar.
