La ciudad de Alicante ha sido escenario de un preocupante incidente que ha dejado a los vecinos de la avenida Jijona en estado de alerta. Este lunes, 26 de enero de 2026, un hundimiento parcial de la calzada en un tramo destinado a autobuses y taxis ha generado una grieta significativa en la fachada de un edificio colindante. El suceso ocurrió alrededor del mediodía, cuando los residentes del número 15 de la avenida, ubicada cerca del Auditorio de la Diputación (ADDA), observaron cómo un segmento de la calzada, de aproximadamente 10 metros de longitud, se hundía hasta 30 centímetros de profundidad.
El hundimiento ha provocado no solo el desplazamiento de la calzada, sino también de la acera contigua y del muro exterior del inmueble residencial, donde se ha formado una grieta considerable. Ante esta situación, la Policía Local y los Bomberos se desplazaron al lugar para asegurar la zona y cortar el carril afectado, redirigiendo el tráfico en la avenida. Además, personal de Aguas de Alicante ha comenzado a investigar el subsuelo para determinar las causas del hundimiento.
### Causas del Hundimiento y Problemas Previos
Desde el Ayuntamiento de Alicante se ha informado que se está llevando a cabo un estudio para identificar la causa del hundimiento, aunque hasta el momento no se ha llegado a ninguna conclusión. Fuentes de la compañía de suministro de agua han indicado que se ha revisado la red de alcantarillado más cercana utilizando una cámara pértiga, sin que se hayan encontrado incidencias que pudieran haber contribuido al hundimiento. Esto sugiere que el problema podría estar relacionado con otros factores.
Es importante destacar que el edificio afectado ya había presentado problemas en el pasado. En noviembre de 2025, se registraron varias incidencias en la propiedad, incluyendo una fuga que requirió la intervención de los Bomberos. Aguas de Alicante ha señalado que los propietarios del edificio realizaron excavaciones en el área para reparar la fuga, tanto en suelo público como privado, pero la empresa de agua no ha llevado a cabo ninguna intervención en la zona.
Este incidente se produce en una avenida que ha sido objeto de trabajos de reurbanización en los últimos años. La remodelación de la avenida Jijona, que se completó en agosto de 2024, estuvo marcada por retrasos y contratiempos, incluyendo la aparición de amianto. El Ayuntamiento tuvo que aprobar un pago de 230,000 euros en diciembre de 2025 para cubrir obligaciones adquiridas en el proyecto, lo que refleja la complejidad de la situación en esta área.
### Impacto en la Comunidad y Medidas Adoptadas
La comunidad local ha expresado su preocupación por la seguridad de la zona y la integridad de los edificios colindantes. La aparición de grietas en la fachada del inmueble afectado ha generado inquietud entre los residentes, quienes temen que el hundimiento pueda tener consecuencias más graves. La rápida respuesta de los servicios de emergencia ha sido fundamental para asegurar la zona y evitar posibles accidentes.
Los vecinos han comenzado a organizarse para exigir respuestas claras sobre las causas del hundimiento y las medidas que se tomarán para garantizar su seguridad. La situación ha puesto de manifiesto la necesidad de una revisión exhaustiva de la infraestructura urbana en Alicante, especialmente en áreas que han sido objeto de trabajos de reurbanización recientes.
El Ayuntamiento ha prometido mantener informados a los residentes sobre los avances en la investigación y las acciones que se llevarán a cabo para resolver el problema. Sin embargo, la falta de respuestas inmediatas ha generado desconfianza entre los vecinos, quienes demandan una mayor transparencia en la gestión de estos incidentes.
La situación en la avenida Jijona es un recordatorio de la importancia de mantener y supervisar adecuadamente la infraestructura urbana. Los hundimientos de calzada pueden ser indicativos de problemas subyacentes en el suelo o en las estructuras de soporte, lo que puede tener repercusiones graves si no se aborda de manera oportuna.
Los residentes de Alicante esperan que este incidente sirva como un llamado de atención para las autoridades locales, instándolas a priorizar la seguridad y el bienestar de la comunidad. La colaboración entre los ciudadanos, el Ayuntamiento y las empresas de servicios públicos será crucial para prevenir futuros incidentes y garantizar que la infraestructura de la ciudad sea segura y confiable.
