Más de 9.100 estudiantes alicantinos se preparan para la Selectividad del 2 al 4 de junio de 2026, mientras una huelga indefinida de profesores de Secundaria amenaza la corrección y supervisión de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU). Treinta docentes renunciaron en la Universidad de Alicante (UA); 25, en la Universidad Miguel Hernández (UMH). La incertidumbre afecta la equidad, la logística y la confianza en el sistema justo antes del examen clave.
¿Qué pasa con los tribunales de la Selectividad en Alicante?
La Universidad de Alicante confirmó la constitución de diez tribunales para la PAU 2026: nueve en San Vicente del Raspeig y uno en Alcoy, en colaboración con la Universitat Politècnica de València. Sin embargo, la institución tuvo que activar protocolos de emergencia: llamadas individuales a suplentes por especialidad, con convocatorias exprés entre jueves y viernes. No reveló cifras oficiales de renuncias, pero sí admitió que la sustitución ha sido parcial y reactiva.
¿Por qué se renuncian los profesores?
La asamblea de docentes denuncia la falta de acuerdo con la Conselleria de Educación sobre reivindicaciones salariales y laborales. Acusan también a las universidades de tibieza institucional: no respaldaron públicamente sus demandas ni presionaron a la administración. La renuncia no es técnica ni administrativa: es un acto de protesta simbólico con consecuencias operativas reales.
¿Cómo afecta esto a los estudiantes de Secundaria?
Los alumnos no solo enfrentan el estrés habitual de la Selectividad, sino también la inseguridad sobre la coherencia de la evaluación. Si los tribunales se componen de suplentes con menor experiencia en PAU o sin formación específica en criterios de corrección, se pone en riesgo la homogeneidad de la puntuación. Además, la falta de docentes de referencia dificulta la resolución de incidencias en tiempo real durante los exámenes.
¿Qué dice la normativa sobre la composición de tribunales?
El Real Decreto 412/2014 exige que los tribunales de PAU estén integrados por profesores con experiencia en enseñanza secundaria y universitaria, y que su designación respete criterios de idoneidad, imparcialidad y especialización. Las renuncias masivas obligan a recurrir a listas de sustitución que, aunque legales, no garantizan el mismo nivel de familiaridad con los estándares de corrección ni con los programas de estudio de 2º de Bachillerato.
¿Cuál es el impacto económico del conflicto educativo?
Cada tribunal de PAU implica costes operativos: logística, seguridad, infraestructura y coordinación. La sustitución exprés eleva los gastos de gestión en un 18–22 %, según estimaciones internas de la UA. Además, el riesgo de reclamaciones posteriores —por desigualdad en la corrección— podría derivar en costes legales y reevaluaciones masivas. A largo plazo, la desconfianza en la equidad del acceso universitario afecta la reputación de las universidades alicantinas ante estudiantes de otras comunidades.
¿Qué ocurre en la Universidad Miguel Hernández?
La UMH asegura que sus once tribunales se constituyeron con normalidad y sin renuncias. Sus 245 docentes —60 % de Secundaria, 40 % universitarios— fueron convocados y asistieron. Sin embargo, fuentes sindicales locales señalan que al menos 12 profesores de Secundaria no acudieron a la primera reunión de coordinación, lo que sugiere una resistencia no declarada pero funcional.
Datos Clave
- Más de 9.100 estudiantes alicantinos se examinarán en la Selectividad 2026 (2–4 junio).
- 30 docentes renunciaron formalmente a corregir en la Universidad de Alicante.
- 25 renuncias reportadas en la Universidad Miguel Hernández (según asamblea docente, no oficialmente confirmadas).
- La UA activó protocolos de sustitución exprés con llamadas individuales por especialidad.
- La UMH mantiene once tribunales con 245 docentes, pero hay indicios de ausencias no declaradas en coordinación.
- El Real Decreto 412/2014 exige idoneidad y especialización en la composición de tribunales.
- El costo operativo de la sustitución exprés se estima en un incremento del 18–22 %.
- La protesta responde a reivindicaciones salariales y a la falta de respaldo institucional de las universidades.
¿Qué significa esto para el futuro del acceso universitario?
Este episodio no es aislado: es un síntoma de la tensión creciente entre la autonomía universitaria, la gestión pública de la educación y la representación docente. Si los profesores de Secundaria —clave en la transición al grado— se sienten desautorizados, la cadena de confianza que sostiene el sistema se debilita. La Selectividad no es solo un examen: es la puerta de entrada a la movilidad social. Su integridad depende de la estabilidad del cuerpo docente que la sustenta.
