España alcanzó el 2% del PIB en gasto en defensa en 2025, según el Informe Anual de la OTAN. Este hito refleja un aumento estructural de miles de millones de euros. Sin embargo, el secretario general Mark Rutte insiste en que el país debe avanzar hacia el 5% del PIB, objetivo acordado en la Cumbre de La Haya. La discrepancia no es técnica, sino estratégica: España defiende que el 3,5% es suficiente para sus compromisos operativos, mientras la OTAN exige mayor capacidad integrada.
¿Qué significa que España haya alcanzado el 2% del PIB en gasto en defensa?
El 2% del PIB es un compromiso político asumido por todos los miembros de la OTAN en la Cumbre de Gales de 2014. No es una cifra mágica, sino un umbral mínimo para garantizar la interoperabilidad y la disuasión colectiva. En 2025, España pasó del 1,34% al 2%, impulsado por inversiones en gran equipamiento, innovación militar y modernización de infraestructuras.
Este salto no es solo contable: representa un cambio en la priorización presupuestaria. El Gobierno de Pedro Sánchez priorizó la defensa sin recortar áreas sociales clave. El aumento se tradujo en nuevos contratos con la industria nacional, como Navantia y Indra, y en la adquisición de sistemas de defensa aérea y ciberdefensa.
¿Cómo se distribuye ese gasto en defensa español?
- Más del 40% se destina a personal militar y civil.
- El 30% va a mantenimiento y operaciones.
- El 20% se asigna a adquisición de equipamiento y desarrollo tecnológico.
- El 10% restante cubre investigación y cooperación internacional.
¿Por qué la OTAN pide el 5% del PIB y no el 2%?
El 5% del PIB no es un nuevo estándar de la OTAN, sino un compromiso voluntario adoptado en la Cumbre de La Haya de 2025. Surge de la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta rápida, la resiliencia cibernética y la soberanía industrial de defensa ante la escalada de la amenaza rusa.
Rusia sigue siendo la principal amenaza para la seguridad euroatlántica, según el informe. Su actividad en el Mar Negro, sus ciberataques persistentes y su apoyo a actores no estatales exigen una OTAN con mayor autonomía operativa y logística.
¿Qué implica el 5% en términos económicos y legales?
- Requiere una ley de estabilidad presupuestaria que garantice gastos estructurales en defensa.
- Obliga a reformar la Ley de Contratación del Sector Público para acelerar adquisiciones.
- Exige coordinación con la UE en fondos de defensa, como el European Defence Fund.
¿España puede cumplir con el 3,5% sin llegar al 5%?
España defiende que el 3,5% del PIB es suficiente para cumplir sus obligaciones de capacidades dentro de la OTAN. Este cálculo se basa en su perfil estratégico: país mediterráneo con responsabilidades en el Sahel, el Mediterráneo Oriental y el Atlántico Norte.
Su ventaja competitiva radica en la eficiencia operativa, no en el volumen bruto de gasto. Por ejemplo, España lidera proyectos de defensa espacial con la ESA y participa en la Fuerza de Respuesta de la OTAN (VJTF) con unidades altamente especializadas.
¿Qué dice el contexto económico real?
- España es la cuarta economía de la OTAN, tras EE.UU., Alemania y Francia.
- Su déficit público sigue por debajo del 3% del PIB, lo que permite margen fiscal.
- El sector de defensa español genera 12.000 millones de euros anuales y emplea a más de 65.000 personas.
¿Qué papel juega el marco legal nacional en este aumento de gasto?
La Ley de Defensa Nacional de 2022 establece que el gasto en defensa debe ser “previsible, sostenible y alineado con los compromisos internacionales”. Pero carece de mecanismos de ejecución vinculantes. En 2025, el Gobierno presentó una propuesta de Ley de Financiación de la Defensa, aún en tramitación, que crearía un fondo estabilizador con aportaciones anuales mínimas.
Datos Clave
- España pasó del 1,34% al 2% del PIB en gasto en defensa entre 2024 y 2025.
- El aumento representa miles de millones adicionales en inversión estructural.
- La OTAN exige el 5% del PIB, pero España sostiene que el 3,5% es suficiente para sus capacidades.
- El gasto español en innovación y gran equipamiento supera la media de la alianza.
- Los aliados aumentaron su gasto militar un 20% en 2025, impulsados por la amenaza rusa.
- España es el cuarto país con menor gasto militar de la OTAN, pero uno de los más eficientes en inversión tecnológica.
