La ciudad de Elche se prepara para la implementación de su Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que entrará en vigor el 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, las restricciones de acceso y circulación para la mayoría de los vehículos no se aplicarán de inmediato, al menos en esta primera fase, que se extenderá hasta 2030. Esta decisión fue anunciada por el concejal de Movilidad, Claudio Guilabert, quien destacó que solo los coches municipales, autobuses y vehículos de empresas concesionarias sin distintivo ambiental tendrán acceso restringido a la ZBE. En otros casos, las limitaciones se activarán solo en episodios de contaminación, algo que, según el edil, nunca ha ocurrido en Elche.
El enfoque del gobierno local, compuesto por el Partido Popular y Vox, se basa en una ordenanza que establece un calendario progresivo para la implementación de futuras fases de la ZBE. Este enfoque busca garantizar una transición gradual y minimizar el impacto en la ciudadanía. Además, se han contemplado numerosas excepciones para residentes, trabajadores, servicios esenciales, personas con movilidad reducida, centros educativos y accesos justificados. Por lo tanto, en esta primera etapa, los ilicitanos, visitantes y quienes se desplacen al núcleo urbano para trabajar o estudiar no notarán un cambio significativo.
### Medidas de Monitoreo y Tecnología Avanzada
A pesar de la falta de un enfoque sancionador inmediato, el Ayuntamiento de Elche ha comenzado a implementar medidas para monitorear la movilidad en las áreas más transitadas de la ciudad. En julio de 2025, se inició la señalización de áreas sensorizadas como parte de la iniciativa ‘Vive Elche’, que busca impulsar un crecimiento urbano ordenado, sostenible y equilibrado. Esta iniciativa incluye la instalación de un sistema avanzado de monitorización urbana que contará con 70 cámaras de lectura de matrículas, 38 cámaras de analítica, 17 radares de aforo multicarril, 28 antenas bluetooth de gran alcance y 15 sensores de ruido.
La recopilación de datos permitirá conocer en tiempo real el estado del tráfico, la concentración de vehículos, los niveles de ruido y la calidad del aire en diferentes puntos de la ciudad. El gobierno municipal ha enfatizado que esta acción no implicará sanciones automáticas, independientemente de la clasificación energética de los vehículos.
Además, se prevé la instalación de 27 cámaras de videovigilancia en el Parque Empresarial de Elche y el polígono de Carrús a principios de 2026. Estas cámaras estarán conectadas a la Policía Local y alertarán sobre movimientos sospechosos, así como sobre congestiones de tráfico debido a accidentes. La inversión para este sistema de videovigilancia asciende a más de 110.000 euros, financiados por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE).
Desde la Entidad Urbanística de Conservación del Parque Empresarial, se ha destacado que la implementación de cámaras con inteligencia artificial mejorará la seguridad en la zona, permitiendo la detección de matrículas y la identificación de situaciones sospechosas. Esta medida responde a la creciente preocupación por el robo de combustible en la zona, un problema que ha aumentado en los últimos años debido a la subida de precios.
### La Oficina del Dato: Centralizando la Información
Un componente clave del plan de sostenibilidad de Elche es la creación de la Oficina del Dato, que centralizará toda la información recopilada por los sensores y gestionará datos en tiempo real sobre el uso del transporte público, los desplazamientos a pie o en bicicleta, la intensidad del tráfico y los niveles de ruido urbano. Se estima que en un año el sistema estará completamente operativo, permitiendo aplicar métricas avanzadas que ayudarán a anticipar problemas y avanzar hacia el concepto de ciudad inteligente.
El nuevo sistema permitirá al Ayuntamiento detectar en tiempo real qué líneas de autobús están más saturadas, en qué momentos se producen picos de tráfico y cuál es la ruta más utilizada por los vehículos más contaminantes. Esta información será crucial para la planificación urbana y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
Para evaluar la situación de la contaminación en Elche, la administración local encargó un estudio que midió la calidad del aire en diez puntos del casco urbano. Este estudio, exigido por la Unión Europea a todas las ciudades con más de 50,000 habitantes, busca mejorar la calidad del aire y reducir la emisión de CO2, un gas asociado a diversas enfermedades respiratorias y a un alto número de muertes en el siglo XXI. El análisis no solo consideró la cantidad de productos tóxicos emitidos, sino también el tipo de vehículos que los generan, utilizando lectores de matrículas para identificar el tipo de combustible y el uso de los vehículos.
Además, la Junta de Gobierno ha aprobado la instalación de nuevos paneles informativos de control de velocidad en las cercanías de centros educativos, con el objetivo de reforzar la seguridad vial. Estos dispositivos mostrarán la velocidad de los vehículos y alertarán a los conductores cuando superen el límite de 30 kilómetros por hora, especialmente en áreas con alta afluencia de peatones.
El enfoque de Elche hacia la sostenibilidad y la movilidad urbana refleja un compromiso con la innovación y la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. A medida que la ciudad avanza hacia la implementación de su Zona de Bajas Emisiones y la adopción de tecnologías avanzadas, se espera que estas medidas contribuyan a un entorno urbano más saludable y seguro para todos.
