El Real Madrid no se vende. Tampoco se manipula su proceso electoral. Las declaraciones del candidato Enrique Riquelme generaron dudas infundadas sobre la integridad del voto por correo y el acceso al censo electoral. La Junta Electoral respondió con contundencia y transparencia. Su comunicado, emitido el 2 de junio de 2026, aclara hechos clave. Estos hechos protegen la credibilidad institucional, la confianza de los socios y la legalidad del proceso. El club mantiene su modelo democrático intacto.
¿Quién tiene acceso al censo electoral del Real Madrid?
Ninguna candidatura lo tiene. La Junta Electoral no ha facilitado el censo electoral a ninguna de las listas que concurren a las elecciones del 7 de junio. Esto es una garantía fundamental. El censo es un dato sensible y protegido. Su manejo exclusivo por la Junta evita filtraciones, usos indebidos o ventajas competitivas. El acceso restringido forma parte del Reglamento Electoral del Real Madrid, alineado con la Ley del Deporte y la Ley Orgánica de Protección de Datos.
El procedimiento de comunicación con los socios es neutral y controlado
Las dos candidaturas recibieron, por escrito, las mismas instrucciones. Cada una debe entregar su material a la Junta. El club se encarga del envío. Esto asegura equidad. No hay intermediarios ni canales privados. Todo pasa por el órgano electoral. El plazo finalizó el 1 de junio a las 18:00 horas. Así, se evita cualquier desfase logístico o desigualdad temporal.
¿Cómo se custodia el voto por correo en el Real Madrid?
Con múltiples capas de control. La Junta Electoral diseñó un sistema de custodia física y supervisión externa. No hay caja única ni acceso libre. La sala de custodia está vigilada. Además, las candidaturas pueden designar a un interventor acreditado para estar presente de forma continua. Este es un mecanismo de transparencia activa, no de confianza ciega.
La desconfianza no sustituye a los controles legales
Las dudas expresadas por Riquelme no invalidan los protocolos. Al contrario: activan los mecanismos de verificación. El interventor no observa desde lejos. Tiene derecho a estar en las inmediaciones del acceso a la sala. Esto permite constatar la entrada y salida de sobres, sin interferir en el proceso técnico. Es un equilibrio entre seguridad operativa y escrutinio democrático.
¿Qué dice la ley sobre los procesos electorales en clubes deportivos?
La Ley 39/2022, de 30 de diciembre, del Deporte exige imparcialidad, publicidad y control en las elecciones de entidades deportivas. Los clubes societarios como el Real Madrid deben cumplir con los principios de igualdad, transparencia y seguridad jurídica. El Reglamento Electoral del club no es una norma interna arbitraria. Es un instrumento vinculante, sometido a revisión por la Agencia Estatal del Deporte y los tribunales administrativos.
El impacto económico del proceso electoral
Un proceso electoral limpio protege el valor institucional del club. El Real Madrid genera más de 1.200 millones de euros anuales. Su marca, su capacidad de atracción de patrocinadores y su estabilidad financiera dependen de la percepción de gobernanza sólida. Cualquier sospecha infundada sobre fraude o opacidad puede erosionar la confianza de inversores, socios y socios corporativos. La Junta Electoral no solo defiende reglas: defiende activos intangibles clave.
¿Qué garantiza la integridad del voto en 2026?
La combinación de controles técnicos, supervisión humana y marco legal. No hay una sola medida. Hay un sistema integrado. Desde la custodia física de los sobres hasta la acreditación de interventores, pasando por plazos cerrados y comunicación unificada. Todo está documentado, auditado y sujeto a recurso.
Datos Clave
- La Junta Electoral no entregó el censo electoral a ninguna candidatura.
- El plazo para enviar material a los socios finalizó el 1 de junio a las 18:00 h.
- Las candidaturas pueden designar un interventor acreditado para vigilar la sala de custodia.
- El procedimiento sigue el Reglamento Electoral del Real Madrid, alineado con la Ley del Deporte.
- La custodia del voto por correo incluye control físico, registro de entradas y supervisión continua.
El Real Madrid no se vende. Tampoco se pone en duda su democracia sin pruebas. Cada paso del proceso electoral está diseñado para resistir la desconfianza. Y para ganarla de vuelta, con hechos, no con promesas.
