En la historia del fútbol alicantino, pocos nombres resuenan con tanta fuerza como el de Juan Bautista Cardell. Este exjugador, que dejó una huella imborrable en los equipos locales, no solo se destacó en el campo de juego, sino que también se convirtió en un empresario respetado en su comunidad. Su vida, marcada por el deporte y el emprendimiento, es un testimonio de dedicación y pasión que perdurará en la memoria de muchos.
**Los Primeros Pasos en el Fútbol**
Juan Bautista Cardell, junto a su hermano gemelo Fermín, comenzó su carrera futbolística en el Raval Roig, donde rápidamente se hizo notar por su talento y habilidad en el campo. En los años cincuenta, el fútbol en Alicante estaba en plena expansión, y los gemelos Cardell se convirtieron en una curiosidad para los aficionados. Se decía que se intercambiaban en el descanso de los partidos, una anécdota que, aunque nunca se llevó a cabo en competiciones oficiales, se convirtió en parte de su leyenda.
Bautista hizo su debut en el Hércules en 1952, bajo la dirección del entrenador Mundo, quien no podía distinguir entre los dos hermanos a pesar de entrenarlos a diario. Su carrera continuó en el Alicante, donde se destacó como un jugador ofensivo, y posteriormente en el Atlético Baleares y el Elche, donde dejó una marca significativa con sus goles y su estilo de juego. En el Elche, Bautista se convirtió en un jugador clave, ayudando al equipo a estar cerca de ascender a Segunda División.
**La Transición a la Vida Empresarial**
Tras su carrera futbolística, Juan Bautista Cardell decidió emprender un nuevo camino. En 1975, abrió la relojería Cardell en la calle Jorge Juan, un negocio que se convirtió en un pilar de la comunidad alicantina. Su enfoque en la calidad y el servicio al cliente le permitió construir una reputación sólida, y la relojería ha estado en funcionamiento durante más de 50 años. Su hijo, Juan, ha continuado con el legado familiar, asegurando que la relojería siga siendo un referente en la ciudad.
Vicente Armengol, presidente de los comerciantes alicantinos, describe a Bautista como un empresario carismático y optimista, cualidades que también lo definieron como jugador. Su capacidad para conectar con la gente y su dedicación al trabajo son aspectos que han sido admirados por muchos en la comunidad.
La vida de Juan Bautista Cardell es un ejemplo de cómo el deporte puede influir en la vida de una persona, no solo en términos de éxito profesional, sino también en la construcción de relaciones y en el impacto positivo en la comunidad. Su legado perdura no solo en los recuerdos de los aficionados al fútbol, sino también en la historia empresarial de Alicante.
**El Impacto en la Comunidad y el Fútbol Local**
La muerte de Juan Bautista Cardell el 9 de enero de 2026, ha dejado un vacío en el corazón de muchos. Su contribución al fútbol local y su papel como empresario han sido fundamentales para el desarrollo de la comunidad. A lo largo de los años, Bautista fue un referente no solo por su talento en el campo, sino también por su compromiso con el bienestar de su entorno.
El legado de los gemelos Cardell, especialmente de Bautista, sigue vivo en la memoria de los aficionados al fútbol. Sus anécdotas, como la de intercambiarse en el campo, son recordadas con cariño y humor. La conexión entre el deporte y la vida cotidiana es un tema recurrente en las historias que se cuentan sobre él.
Además, su influencia se extiende más allá del fútbol. La relojería Cardell ha sido un lugar de encuentro para la comunidad, un espacio donde las historias se comparten y las relaciones se forjan. Bautista no solo vendía relojes; ofrecía un servicio que iba más allá de lo comercial, creando un ambiente familiar y acogedor.
**Recuerdos y Legado**
La vida de Juan Bautista Cardell es un recordatorio de que el éxito no se mide solo por los logros en el deporte o en los negocios, sino también por el impacto que uno tiene en la vida de los demás. Su historia es un testimonio de perseverancia, pasión y dedicación. A medida que la comunidad de Alicante llora su pérdida, también celebra su vida y el legado que deja atrás.
Los recuerdos de sus hazañas en el campo y su espíritu emprendedor seguirán inspirando a futuras generaciones. La historia de Juan Bautista Cardell es un ejemplo de cómo el deporte y el trabajo duro pueden entrelazarse para crear un impacto duradero en la sociedad. Su legado vivirá en los corazones de aquellos que lo conocieron y en la historia del fútbol alicantino.