En un operativo coordinado por la Guardia Civil, se ha desmantelado una red criminal que operaba desde Torrevieja, Alicante, y que estaba implicada en cerca de mil estafas a través del envío masivo de mensajes SMS fraudulentos. Esta operación ha resultado en la detención de 14 personas, la mayoría de las cuales residían en la misma localidad. Las investigaciones revelaron que el fraude superaba los 200.000 euros y que las víctimas se encontraban distribuidas en 46 provincias de España, con indicios de que también había afectados en otros países europeos como Lituania, Chipre, Polonia, Francia y Grecia.
Los agentes del Área de Investigación de Torrevieja comenzaron a investigar a principios de 2024, tras detectar un aumento significativo en las estafas relacionadas con medios de pago. A pesar de que las víctimas estaban dispersas por todo el país, los cargos fraudulentos se concentraban en la comarca de la Vega Baja del Segura, especialmente en Torrevieja. La operación se llevó a cabo en tres fases, comenzando con la identificación de un circuito clandestino que se dedicaba al mercadeo ilícito de medios de pago, tanto físicos como virtuales.
### Modus Operandi de la Red Criminal
El modus operandi de esta organización delictiva se basaba en la creación de enlaces y páginas web fraudulentas que suplantaban a entidades bancarias, compañías de telecomunicaciones y organismos públicos. Los estafadores enviaban SMS masivos que parecían provenir de estas entidades legítimas, engañando a las víctimas para que proporcionaran sus credenciales bancarias. Una vez obtenidos los datos, los delincuentes los utilizaban para enrolar tarjetas en dispositivos móviles y realizar cargos y extracciones de dinero de manera fraudulenta.
Las investigaciones iniciales se centraron en la rama más activa de la red, que era responsable de las campañas masivas de SMS. En uno de los casos, se identificaron más de 7.000 mensajes enviados desde un medio de comunicación. Gracias a la colaboración con unidades de investigación de la Guardia Civil en hasta 40 provincias, se logró esclarecer un gran número de operaciones fraudulentas interconectadas.
Durante la primera fase de la operación, que tuvo lugar entre julio y agosto de 2025, los agentes se enfocaron en los líderes de la red, quienes eran responsables del enrolamiento masivo de tarjetas. Se realizó un registro en un chalet de lujo en Torrevieja, donde se encontró un laboratorio de enrolamiento con 65 teléfonos móviles de última generación, billeteras de criptomonedas, tarjetas prepago anónimas y otros dispositivos tecnológicos. En esta fase, se detuvo a un hombre de 44 años y a una mujer de 36, ambos de origen ucraniano, quienes fueron acusados de facilitar el funcionamiento de la red.
### Detenciones y Material Intervenido
La segunda fase de la investigación, que se llevó a cabo entre enero y octubre de 2025, se centró en una ramificación de la red que utilizaba tarjetas físicas robadas para realizar estafas en cajeros automáticos y establecimientos comerciales. En octubre, se detuvo a tres miembros del grupo, dos hombres de 20 y 52 años y una mujer de 24, todos de origen rumano. Estos individuos fueron acusados de utilizar las tarjetas sustraídas para llevar a cabo sus actividades delictivas.
La investigación se complicó debido a las avanzadas medidas de seguridad implementadas por los delincuentes. Sin embargo, entre el 19 y el 24 de noviembre de 2025, se logró la detención de otros nueve miembros de la organización, todos de origen marroquí, en varias localidades, incluyendo Torrevieja, Dolores, Almoradí, Los Montesinos, Santa Eulalia (Ibiza) y Villamalea (Albacete).
En total, la operación culminó con la detención de 14 personas, 11 hombres y 3 mujeres, cuyas edades oscilaban entre los 22 y 52 años. A cada uno de ellos se les imputaron delitos de estafa continuada, hurto, receptación, falsedad documental, pertenencia a organización criminal y usurpación de estado civil. Además, se incautaron 74 teléfonos móviles, 85 tarjetas SIM, tres ordenadores, dos tabletas, un terminal punto de venta (TPV), routers, inhibidores de frecuencia, tarjetas prepago por un valor de 12.000 euros, billeteras de criptomonedas y otros dispositivos tecnológicos.
La Guardia Civil ha destacado que esta operación ha asestado un duro golpe a la delincuencia organizada especializada en estafas tecnológicas, neutralizando su capacidad operativa. Las investigaciones continúan abiertas, y no se descarta la existencia de más víctimas en otros países, lo que pone de manifiesto la magnitud de esta red de estafas que ha afectado a miles de personas en toda Europa.
