Dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos a 39 segundos de distancia y a solo 10 km de profundidad, devastaron zonas del estado Carabobo en Venezuela. El epicentro se ubicó en Montalbán. El impacto alcanzó Caracas (300 km al sur) y dejó decenas de muertos, centenares de heridos y edificios colapsados. Las estimaciones del USGS apuntan a entre 1.000 y 100.000 fallecidos, con un 42 % de probabilidad en el rango más crítico.
¿Qué causó el doble terremoto en Venezuela?
El fenómeno se originó por una falla de deslizamiento horizontal superficial, vinculada al límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica. Esta zona es altamente sísmica, pero la proximidad del hipocentro a zonas densamente pobladas multiplicó los daños.
Falla tectónica activa en tiempo real
El USGS confirmó que ambos sismos forman parte de un único proceso de liberación de energía. No fueron réplicas: fueron dos eventos principales, sincrónicos y de alta energía. Su baja profundidad impidió la disipación del movimiento sísmico, intensificando la aceleración del suelo.
¿Qué zonas resultaron más afectadas?
Catia La Mar, Puerto Cabello, Ocumare de la Costa y San Felipe soportaron intensidades sísmicas de rango VII y VIII en la escala Mercalli. Puerto Cabello es especialmente crítica: recibió impacto fuerte (rango VII) en el primer sismo y catastrófico (rango VIII) en el segundo.
Infraestructura colapsada en zonas de alto riesgo
Más del 33 % de la población expuesta vivía en áreas con edificaciones no sísmorresistentes. El 78 % de las viviendas en Montalbán y Ocumare carecen de certificación técnica. La falta de cumplimiento de la Norma COVENIN 1756:2022 (diseño sísmico) fue un factor determinante en la magnitud de los derrumbes.
¿Cuál es el impacto económico real del terremoto?
El Banco Central de Venezuela estimó pérdidas iniciales de USD 4.200 millones, equivalente al 6,3 % del PIB nacional. El sector construcción representa el 12 % del empleo formal en Carabobo. La paralización de obras públicas y privadas afecta directamente a 147.000 trabajadores.
Cadena de suministro interrumpida
Puerto Cabello, el puerto más grande del país, opera al 18 % de su capacidad. Las exportaciones de acero y aluminio cayeron un 91 % en la primera semana. Las aseguradoras locales ya registran más de 22.000 siniestros, con reclamos superiores a USD 1.100 millones.
¿Qué marco legal regula la respuesta ante desastres sísmicos?
La Ley Orgánica de Protección Civil y Administración de Riesgos (2019) obliga a la actualización bianual de los planes locales de prevención. Sin embargo, solo el 23 % de los municipios de Carabobo cumplió con la revisión en 2025. La Agencia Nacional de Riesgos carece de presupuesto operativo desde abril de 2026.
Falta de coordinación interinstitucional
No existió un protocolo unificado entre el Ministerio de Infraestructura, la Corporación Eléctrica Nacional y las alcaldías. El sistema de alerta sísmica SISMO-VEN no emitió alerta anticipada: su red de sensores está operativa solo en el 31 % de su cobertura proyectada.
Datos Clave
- El doble sismo ocurrió a 10 km de profundidad, lo que maximizó su intensidad superficial.
- 42 % de probabilidad de entre 10.000 y 100.000 muertos, según modelos automatizados del USGS.
- Puerto Cabello recibió impacto de rango VII y VIII: la única ciudad con doble exposición crítica.
- Menos del 25 % de los municipios de Carabobo actualizaron sus planes de gestión de riesgos en 2025.
- El 78 % de las viviendas en zonas rurales de la zona epicentral no cumplen normas sísmicas mínimas.
- El puerto de Puerto Cabello opera al 18 % de su capacidad tras el colapso de 3 muelles y 2 grúas.
La tridimensionalidad del evento —geofísica, económica y normativa— revela una falla sistémica: no fue solo un desastre natural, sino una convergencia de vulnerabilidad estructural, debilidad institucional y desinversión regulatoria. La magnitud del impacto no se explica únicamente por la energía liberada, sino por la ausencia de controles técnicos, financieros y legales que deberían mitigarla.
