Las enfermedades del sistema circulatorio causaron 4.774 muertes en Alicante en 2025. Eso representa el 27,6 % del total de fallecimientos provinciales. Superan a los tumores, que sumaron 4.473 defunciones. El cambio climático agrava este patrón. El Dr. Hermann Schwarz vincula el aumento de temperatura global con más infartos, muertes cardiovasculares, bronquitis crónica y deterioro de la salud mental.
¿Por qué las enfermedades cardiovasculares lideran las muertes en Alicante?
Alicante registró 17.277 fallecimientos en 2025. Las patologías cardiovasculares fueron responsables de casi una de cada cuatro muertes. La hipertensión, el infarto de miocardio, la cardiopatía isquémica y la insuficiencia cardiaca son los principales impulsores.
El clima mediterráneo no protege. Al contrario: las olas de calor extremo incrementan la demanda cardíaca. El estrés térmico eleva la presión arterial y reduce la perfusión coronaria. Esto es especialmente peligroso en personas mayores y con comorbilidades.
Factores de riesgo locales y estructurales
La provincia presenta una población envejecida: el 24,3 % tiene más de 65 años. La obesidad afecta al 22,1 % de los adultos. El sedentarismo alcanza al 31,4 %. Estos tres factores son determinantes modulables de la mortalidad cardiovascular.
¿Cómo influye el cambio climático en la salud cardiovascular?
El calentamiento global no es solo un problema ambiental. Es un riesgo sanitario comprobado. Cada grado Celsius de aumento medio global eleva un 2,4 % la tasa de muertes por infarto. Las olas de calor prolongadas reducen la capacidad de termorregulación. Esto desencadena respuestas neurohormonales que favorecen la trombosis y la arritmia.
El efecto acumulativo en zonas costeras
Alicante, con su alta densidad turística y urbanización costera, sufre islas de calor urbano. Las temperaturas en zonas como El Campello o San Juan superan en hasta 5 °C las del entorno rural. Esto multiplica la exposición crónica a estrés térmico.
¿Qué dice la normativa sanitaria actual sobre prevención cardiovascular?
El Plan Estratégico de Salud Pública de la Comunidad Valenciana 2023–2030 prioriza la reducción de factores de riesgo cardiovascular. Incluye objetivos vinculantes para reducir la hipertensión no controlada en un 15 % para 2027. También exige la integración de indicadores climáticos en los sistemas de alerta sanitaria.
Obligaciones legales de los centros de salud
Desde 2025, todos los centros de atención primaria deben registrar y notificar casos de eventos cardiovasculares asociados a temperaturas extremas. Esta información alimenta el Sistema de Vigilancia Ambiental y Sanitaria (SVAS), gestionado por la Conselleria de Sanidad.
¿Cuál es el impacto económico de esta epidemia silenciosa?
El coste anual estimado de las enfermedades cardiovasculares en la Comunidad Valenciana supera los 1.200 millones de euros. Incluye gastos hospitalarios, pérdida de productividad y cuidados informales. Cada infarto de miocardio cuesta, en promedio, 18.400 € al sistema público. El 42 % de ese gasto corresponde a complicaciones evitables.
Datos Clave
- Las enfermedades del sistema circulatorio causaron 4.774 muertes en Alicante en 2025.
- El infarto de miocardio provocó 523 fallecimientos, y la hipertensión, 745.
- El cáncer de pulmón fue el tumor más letal: 914 muertes, seguido del cáncer de próstata (239) y de mama (238).
- La mortalidad por covid-19 cayó un 63 % respecto a 2024, con solo 62 muertes contabilizadas en 2025.
- El 86,3 % de los fallecimientos por ictus ocurrieron en personas mayores de 75 años.
¿Qué estrategias reales están funcionando en la provincia?
El programa Corazón Saludable Alicante ha reducido un 11,2 % la tasa de hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca en zonas rurales desde 2022. Combina telemonitorización domiciliaria, educación en autocuidado y acceso prioritario a cardiología preventiva. Su financiación proviene del Fondo de Cohesión Sanitaria de la UE y está sujeta a auditoría anual por la Agencia de Calidad Sanitaria de la CV.
Integración con políticas urbanas
El Ayuntamiento de Alicante incorporó en su Plan Municipal de Salud Urbana 2025–2028 la instalación de 42 puntos de refrigeración activa en zonas de alta vulnerabilidad. Cada punto incluye dispensadores de agua potable, sombra estructural y conexión a la red de alerta de riesgo cardiovascular.
La salud cardiovascular en Alicante no es solo un desafío clínico. Es un indicador de resiliencia climática, equidad social y gobernanza sanitaria efectiva. Los datos no mienten: la prevención no puede esperar a la crisis.
