El método del cajero averiado es una estafa en auge que explota la vulnerabilidad de personas mayores durante operaciones bancarias. La Guardia Civil detuvo a un joven rumano de 20 años en Moncada (Valencia) por 13 robos similares entre abril de 2025 y mayo de 2026. Las víctimas perdieron hasta 900 euros cada vez. La mayoría fue sorprendida en fechas de abono de pensiones, cuando acuden con mayor frecuencia a cajeros. La operativa es repetitiva, premeditada y altamente efectiva para evadir la detección.
¿Qué es el método del cajero averiado?
El método del cajero averiado no implica dañar físicamente el terminal. Se basa en la distracción intencional y la manipulación del entorno. El presunto autor simula una incidencia técnica: señala un error en la pantalla, comenta que el cajero no entrega el dinero o que la tarjeta no se expulsa. Mientras la víctima mira el dispositivo, él oculta el teclado o la bandeja dispensadora con folletos o periódicos.
Esta táctica aprovecha la confianza en la tecnología y la lentitud natural de la respuesta en personas mayores. No requiere violencia, pero sí conocimiento del comportamiento humano y dominio del entorno físico del cajero.
¿Por qué funciona tan bien con personas mayores?
Las víctimas suelen tener menor familiaridad con los cajeros automáticos. Muchas no revisan el saldo tras la operación. Otras no notan que el dinero no se ha retirado porque el estafador lo toma al instante. La presencia de gorra y mascarilla dificulta la identificación. Además, el estrés de la supuesta avería reduce la capacidad de observación.
¿Cuándo y dónde ocurren estos robos?
Los hechos se concentran en fechas clave: los días posteriores al abono de pensiones, prestaciones sociales y nóminas. En esas jornadas, los cajeros de zonas como Sant Joan d’Alacant, Sax, Cullera y Moncada registran mayor flujo de personas mayores. La Guardia Civil identificó 13 robos en 10 municipios de Valencia y Alicante.
¿Qué perfiles de cajeros son más vulnerables?
Los más expuestos son los ubicados en zonas con poca vigilancia, sin cámaras visibles o sin personal bancario cercano. También los que carecen de sistema de alerta de obstrucción en la bandeja dispensadora. Los cajeros de exterior, sin cabinas acústicas ni barreras físicas, facilitan la aproximación del estafador.
¿Qué dice la ley sobre este tipo de estafas?
Este modus operandi se encuadra en el delito de hurto agravado (artículo 234 del Código Penal), por aprovechar la especial vulnerabilidad de la víctima. Si se acredita engaño sistemático, puede calificarse como estafa (artículo 248). La Fiscalía valora la posible aplicación de la agravante de edad avanzada, que eleva la pena hasta en un tercio.
¿Qué obligaciones tienen las entidades bancarias?
Las entidades deben garantizar la seguridad integral del servicio, según la Ley 10/2010 contra el blanqueo. Esto incluye mantenimiento técnico, señalización clara de incidencias y protocolos de actuación ante conductas sospechosas. La CNMV y el Banco de España exigen auditorías periódicas de riesgos operativos en puntos de atención.
¿Cómo se detectó al presunto autor?
La detención se produjo el 10 de junio de 2026 durante un dispositivo de vigilancia en Moncada. Agentes observaron al sospechoso interactuar con una persona mayor frente a un cajero. Coincidía con la descripción física y conductual recogida en las denuncias previas. Se hallaron en su poder folletos bancarios usados como elementos de obstrucción.
Datos Clave
- 13 robos confirmados entre abril de 2025 y mayo de 2026
- Víctimas: personas mayores, principalmente en fechas de abono de pensiones
- Monto típico sustraído: 900 euros por operación
- Zonas afectadas: 10 municipios de Valencia y Alicante
- Método: distracción + obstrucción física del cajero, sin daño al equipo
- Perfil del autor: joven rumano de 20 años, uso de gorra y mascarilla
¿Qué impacto económico tiene esta estafa?
Cada robo representa una pérdida directa para la víctima, pero también un costo oculto para el sistema financiero. Las entidades deben reforzar la vigilancia, instalar cámaras inteligentes y capacitar al personal. Según datos del Banco de España, los fraudes en cajeros crecieron un 22 % en 2025. El 68 % de esos casos involucró a personas mayores. El costo promedio por incidente supera los 1.200 euros, incluyendo compensaciones y ajustes operativos.
