El precio de la vivienda libre en Alicante subió un 12,7% en 2025. Es la mayor alza en 18 años. La presión viene de la demanda internacional y la falta crónica de oferta. Los compradores extranjeros representan casi la mitad del mercado. Su poder adquisitivo es un 80 % superior al de los locales. Eso impulsa los precios pese a la desaceleración general del sector.
¿Por qué sube tanto el precio de la vivienda en Alicante?
La subida del 12,7% no es coyuntural. Es el resultado de un desequilibrio estructural entre oferta y demanda. En la provincia, la construcción nueva apenas alcanza las 120.000 unidades anuales. Mientras, la demanda suma 200.000 nuevos hogares más 50.000 compras de clientes internacionales. Eso genera un déficit anual de más de 130.000 viviendas.
El rol decisivo de los compradores extranjeros
Los clientes internacionales no solo compran más. Pagan más. Su capacidad de gasto permite absorber aumentos de precios que los locales no pueden asumir. En Alicante, su participación supera el 45 % del mercado. Esto convierte a la provincia en un enclave de alta sensibilidad al turismo residencial y a las fluctuaciones del euro.
¿Cuánto falta de vivienda en España?
Según Bankinter, faltan 700.000 casas en todo el país. Y la cifra crece más de 150.000 unidades cada año. La construcción no compensa ni la renovación del parque ni el crecimiento demográfico. En la Comunidad Valenciana, el déficit es aún más agudo por la concentración de demanda turística y la limitación de suelo urbanizable.
La brecha entre construcción y necesidad real
La producción anual de vivienda nueva se estanca en 120.000 unidades. Pero la demanda real supera las 250.000. Esa brecha no se cierra con políticas puntuales. Requiere reformas en los planes urbanísticos, aceleración de licencias y financiación para promotores medianos.
¿Qué impacto tiene esto en la economía local?
El alza de precios no beneficia a todos por igual. Empuja la inflación de servicios vinculados: reformas, alquileres y seguros. Reduce la capacidad de ahorro de los jóvenes locales. Aumenta la dependencia fiscal del mercado inmobiliario, que representa más del 12 % del PIB regional. También genera presión sobre los servicios públicos: escuelas, transporte y sanidad, al no acompañarse de inversión paralela.
El efecto en el tejido productivo
Cuando el costo de la vivienda supera el 40 % de los ingresos, los trabajadores abandonan zonas con alta demanda. En Alicante, esto ya afecta a sectores clave como el turismo y la hostelería. La falta de vivienda asequible para empleados reduce la productividad y fomenta la temporalidad laboral.
¿Qué dice la ley sobre la oferta de vivienda?
El Real Decreto-Ley 7/2023 obliga a los ayuntamientos con más de 50.000 habitantes a destinar al menos el 30 % de suelo urbanizable a vivienda protegida. Pero en Alicante, menos del 15 % de los nuevos suelos cumplen ese requisito. Además, la Ley de Suelo de la Comunidad Valenciana (Ley 16/2022) exige planes de vivienda municipal. Solo el 38 % de los municipios los han aprobado.
La brecha entre norma y ejecución
La normativa existe. Pero su aplicación es débil. Falta inspección, sanción y financiación para cumplimiento. También hay obstáculos técnicos: escasez de técnicos municipales, retrasos en informes de compatibilidad y litigios sobre calificaciones de suelo.
Datos Clave
- El precio de la vivienda libre en Alicante subió un 12,7% en 2025: la mayor alza desde 2007.
- Los clientes internacionales representan el 45–50 % de las compras y tienen un poder adquisitivo un 80 % superior al de los locales.
- España necesita 700.000 viviendas nuevas. El déficit crece más de 150.000 unidades al año.
- La construcción anual se estanca en 120.000 viviendas, frente a una demanda real de 250.000.
- Menos del 15 % de los nuevos suelos en Alicante cumplen con la obligación de destinar el 30 % a vivienda protegida.
