Alberto Núñez Feijóo ha reactivado la posibilidad de una moción de censura contra Pedro Sánchez. Lo hace con condiciones claras: apoyo seguro de PNV y Junts, y un único objetivo institucional: limpiar las instituciones y convocar elecciones anticipadas. No es una amenaza vacía. Es una maniobra táctica con raíces constitucionales, presión parlamentaria y consecuencias económicas reales.
¿Qué exige la Constitución para que una moción de censura prospere?
El artículo 113 de la Constitución Española establece requisitos estrictos. Se necesita el respaldo de al menos uno décimo de los diputados (35) para presentarla. Pero para prosperar, exige la mayoría absoluta: 176 votos favorables en el Congreso.
Feijóo no tiene esos votos con su grupo (137 escaños). Por eso su llamado a PNV y Junts no es retórico: es matemático. Sin ellos, la iniciativa fracasa. Y él lo sabe.
El precedente de 1980 ya no sirve
Feijóo descarta replicar la moción de censura de Felipe González en 1980. Entonces, el PSOE la presentó sin mayoría. Hoy, el líder del PP insiste: no jugará una carta que no tenga garantía de éxito. Su entorno subraya que el contexto es distinto: hay imputaciones judiciales reales, no solo crisis políticas.
¿Por qué PNV y Junts son claves en este escenario?
El PNV tiene 5 diputados. Junts, 7. Juntos suman 12. No son suficientes, pero sí decisivos para alcanzar los 176. Su voto no es automático: depende de concesiones reales en materia de autonomía fiscal, financiación autonómica y reforma del Estatuto.
Feijóo no ofrece nada público. Pero su mensaje es claro: cooperación = acceso a la gobernabilidad. Rechazo = aislamiento institucional prolongado.
La presión sobre los socios de Sánchez
PNV y Junts sostienen al Gobierno desde 2023 mediante acuerdos puntuales. Ahora, enfrentan una disyuntiva: seguir apoyando un Ejecutivo bajo imputación múltiple, o cambiar de bando para forzar elecciones. Su margen de maniobra se estrecha cada día que el calendario judicial avanza con nuevos procesos contra altos cargos del PSOE.
¿Qué impacto económico tiene esta amenaza política?
Los mercados reaccionan ante la inestabilidad institucional. El Ibex 35 ha perdido un 2,3 % desde que se hizo pública la imputación de Zapatero. La prima de riesgo ha subido 18 puntos básicos. Los inversores temen un vacío de poder o una transición caótica.
Además, el Plan de Recuperación de la UE está sujeto a hitos de reforma. Una moción de censura podría retrasar su ejecución, afectando a 7.000 millones de euros en fondos Next Generation.
El factor judicial como acelerador
El caso Zapatero no es aislado. Hay al menos 4 causas abiertas contra exministros del PSOE. El Tribunal Supremo ha fijado 11 vistas para el segundo semestre de 2026. Feijóo apuesta a que esa presión judicial obligue a los socios de Sánchez a romper antes de que el daño reputacional sea irreversible.
¿Qué dice la ley sobre el uso instrumental de la moción de censura?
No existe prohibición expresa. Pero la doctrina del Tribunal Constitucional exige que la moción tenga un programa alternativo creíble. Feijóo ya ha presentado su propuesta: adelanto electoral, reforma de la ley de partidos y blindaje del Consejo General del Poder Judicial.
Sin embargo, la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) impide convocar elecciones antes de los 30 días desde la moción. Eso limita su uso como herramienta de presión inmediata.
Datos Clave
- La moción de censura requiere 176 votos para prosperar, no solo para presentarse.
- Feijóo necesita al menos 12 votos adicionales, los de PNV y Junts, para alcanzar la mayoría.
- El PSOE enfrenta 4 causas judiciales activas contra exaltos cargos, incluida la de Zapatero.
- El Ibex 35 cayó un 2,3 % tras la noticia de la imputación, reflejando inestabilidad percibida.
- La prima de riesgo subió 18 puntos básicos en 72 horas, según datos del Banco de España.
La amenaza de Feijóo no es solo política: es una operación de tridimensionalidad institucional. Cruza el marco constitucional, el ritmo de la justicia y las señales del mercado. Su éxito no depende solo de los votos, sino de la capacidad de anticipar el colapso del bloque de gobierno antes de que la economía lo sienta en la calle.
