Repsol ha reactivado su plan para instalar una gasolinera en el Puerto de Alicante, sobre los terrenos que albergaron los depósitos de Campsa en los años 90. La zona está en fase final de descontaminación de suelos, tras detectarse hidrocarburos en aguas subterráneas. El proyecto, con un presupuesto de 976.000 euros, depende ahora de una decisión técnica municipal sobre la vigencia de su licencia de obras de 2014.
¿Qué sucedió con los depósitos de Campsa en Alicante?
En 1970 se instalaron 30 depósitos de almacenamiento cerca de la antigua estación de Murcia. En 1999, fueron trasladados a Bacarot. Tras su desmantelamiento, el terreno quedó sin uso y con residuos acumulados. La historia industrial del lugar marca un punto crítico: infraestructura energética obsoleta convertida en foco de riesgo ambiental.
El legado contaminante
La presencia de hidrocarburos en el subsuelo no es un hallazgo aislado. Es el resultado de décadas de operaciones sin controles ambientales modernos. Los análisis confirmaron filtraciones persistentes. Eso detuvo las obras de la gasolinera en 2015, justo tras el inicio de la construcción.
¿La licencia de obras de 2014 sigue vigente?
La licencia fue otorgada hace más de una década. Según la Ley de Suelo y la normativa urbanística de la Comunidad Valenciana, los permisos caducan si no se inician o concluyen las obras en plazos definidos. Los técnicos del Ayuntamiento deben ahora evaluar si aplica la caducidad administrativa. Si es así, Repsol deberá presentar un nuevo expediente completo.
¿Qué implica una caducidad?
- Revisión de impacto ambiental actualizada.
- Nueva evaluación de riesgos en zonas portuarias.
- Ajuste a la Ley 22/2011 de Residuos y Suelos Contaminados.
- Consulta obligatoria con la Autoridad Portuaria y la Conselleria de Transición Ecológica.
¿Por qué el Puerto de Alicante tiene reservas?
La Autoridad Portuaria, liderada por Luis Rodríguez, expresa dudas fundadas. El puerto es un espacio regulado por el Estatuto de los Puertos del Estado y sometido a planes directores que priorizan la sostenibilidad y la seguridad. Instalar una estación de servicio en una zona con antecedentes de contaminación genera conflictos de uso y riesgos operativos.
El factor económico
El proyecto representa una inversión directa de casi un millón de euros. Pero su retraso implica costes ocultos: gastos de mantenimiento de permisos, actualizaciones técnicas y oportunidades perdidas en movilidad sostenible. Además, el puerto busca diversificar su actividad hacia servicios logísticos y turísticos, no hacia infraestructura de combustibles fósiles.
¿Qué dice la normativa actual sobre suelos contaminados?
La Ley 22/2011 obliga a la declaración de suelos contaminados y a su restauración antes de cualquier cambio de uso. La descontaminación actual no es voluntaria: es un requisito previo legal. El informe final de la empresa especializada debe ser validado por la Conselleria. Solo entonces se podrá certificar la aptitud del terreno para uso comercial.
Datos Clave
- Los depósitos de Campsa operaron en Alicante desde 1970 hasta 1999.
- La licencia de obras data de 2014 y su vigencia está en revisión técnica.
- Se detectaron hidrocarburos en aguas subterráneas, lo que paralizó las obras en 2015.
- El presupuesto total del proyecto es de 976.000 euros.
- La descontaminación está en fase final, pero aún requiere certificación oficial.
- La Autoridad Portuaria mantiene reservas por riesgo ambiental y conflicto de usos.
La historia de estos terrenos refleja una transición energética en curso: de la era de los depósitos de Campsa, símbolo del monopolio estatal del petróleo, a un puerto que debe equilibrar desarrollo económico, seguridad jurídica y responsabilidad ambiental. El futuro de la gasolinera no depende solo de permisos, sino de cómo se interpreta el pasado industrial en clave de sostenibilidad y gobernanza urbana.
