Cuba enfrenta su peor crisis eléctrica en décadas. Un apagón nacional afectó al 65 % del territorio el martes anterior. Las protestas en La Habana reflejan el desgaste social. El presidente Miguel Díaz-Canel admitió que el Sistema Eléctrico Nacional está en estado de tensión extrema. La escasez de combustible, la obsolescencia de plantas y la interrupción del suministro venezolano son factores clave. La situación se agrava con el aumento de temperaturas y la dependencia de parques solares fotovoltaicos, que no compensan la demanda.
¿Qué causó el apagón nacional en Cuba?
La causa inmediata fue la salida de servicio de la unidad de Felton en Holguín. Esa planta aportaba una parte significativa de la generación en el oriente del país. Su falla expuso la fragilidad del sistema. La infraestructura eléctrica cubana tiene más de 40 años de antigüedad. El mantenimiento es limitado por la falta de repuestos y financiamiento.
El fin del suministro venezolano
El 3 de enero de 2026 cesó el suministro de crudo desde Venezuela. Ese flujo cubría hasta el 40 % de las necesidades energéticas. Su interrupción coincidió con la caída del régimen de Nicolás Maduro. No hubo reemplazo inmediato. El vacío no fue cubierto por acuerdos alternativos.
El bloqueo energético de Estados Unidos
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, atribuyó la crisis al férreo bloqueo energético. Las sanciones estadounidenses impiden la importación de turbinas, transformadores y combustible especializado. Incluso los bancos internacionales rechazan transacciones con entidades cubanas por riesgo de sanciones secundarias.
¿Cuál es el impacto económico del colapso eléctrico?
La paralización de fábricas y centros de procesamiento ha reducido la producción industrial en un 32 %. El sector turístico reportó una caída del 28 % en reservas para mayo. Los hospitales operan con generadores diésel, cuyo costo por hora supera los 120 USD. El déficit fiscal se amplió en 450 millones de CUP en abril.
Pérdidas en la cadena de frío
Más del 60 % de los centros de distribución de alimentos carecen de energía estable. Se perdieron 12 000 toneladas de productos perecederos en la primera quincena de mayo. La inflación interanual alcanzó el 142 %, impulsada por el encarecimiento de los alimentos y medicinas.
¿Qué marco legal regula la respuesta a la crisis energética?
La Ley 101 de Energía Eléctrica (2019) establece que el Estado es responsable único de la generación, transmisión y distribución. No permite la participación privada ni la inversión extranjera directa en redes de alta tensión. La Resolución 212/2025 del Ministerio de Energía y Minas autorizó el racionamiento por zonas, pero no prevé sanciones para entidades que incumplan los planes de mantenimiento.
La excepción rusa y sus límites
El donativo de 100 000 toneladas de crudo de Rusia fue una medida excepcional. No está amparado en un tratado bilateral ni en una ley nacional. Su agotamiento a inicios de mayo dejó sin respaldo técnico ni financiero al sistema. No existe una norma que regule la importación de energía renovable desde terceros países.
¿Qué datos clave definen la crisis actual?
- El 65 % del territorio nacional estuvo sin electricidad el martes anterior.
- La unidad de Felton en Holguín dejó de operar, reduciendo la generación oriental en un 22 %.
- No ha llegado ningún barco con combustible desde diciembre de 2025, salvo el donativo ruso.
- El petróleo ruso se agotó a inicios de mayo, justo cuando subió la temperatura media a 34 °C.
- Solo los parques solares fotovoltaicos funcionan a plena capacidad; representan menos del 8 % de la matriz energética.
La crisis eléctrica en Cuba no es técnica ni coyuntural. Es estructural, económica y geopolítica. Su resolución requiere reformas legales, inversión en infraestructura y una redefinición de las relaciones energéticas internacionales. Sin cambios profundos, los apagones seguirán siendo la norma, no la excepción.