El Aeropuerto de Manises entró en estado de alerta durante la madrugada del jueves 7 de mayo de 2026. Un humo intenso y un olor desagradable provocaron la evacuación temporal de personal de Air Nostrum. El incidente coincidió con el aterrizaje de un avión procedente de Las Palmas, que había transportado pasajeros con sospecha de hantavirus. No hubo incendio, pero sí una convergencia inusual de riesgos técnicos y biológicos.
¿Qué causó el humo en la terminal regional del aeropuerto?
El humo no provenía de un incendio ni de una falla eléctrica. Fue generado por trabajos de mantenimiento en la parada de metro ubicada bajo la terminal. Las labores liberaron partículas y olores que se propagaron por los conductos de ventilación. El sistema de detección de humo se activó, pero no hubo fuego real.
¿Por qué se evacuó a personal de Air Nostrum?
El olor causó irritación respiratoria y mareo leve en varios empleados. Las autoridades aplicaron el protocolo de seguridad ante exposición a sustancias desconocidas. La evacuación fue preventiva y duró menos de 15 minutos.
¿Cómo se gestionó el aterrizaje del avión con riesgo biológico?
El vuelo procedente de Las Palmas aterrizó vacío, pero había transportado horas antes a pasajeros con diagnóstico presuntivo de hantavirus. Las autoridades sanitarias activaron el plan de respuesta ante emergencias biológicas. El avión fue dirigido a una zona aislada. Se realizaron desinfecciones específicas y se limitó el acceso al personal autorizado con EPI nivel 2.
¿Qué papel jugó el médico infectado con hantavirus?
Un médico que viajaba a Canarias en otro vuelo con destino a Estambul fue diagnosticado con hantavirus tras su llegada. Ese caso reforzó la necesidad de coordinación entre Sanidad, AENA y Protección Civil. No hubo contacto entre el médico y el personal de Manises.
¿Qué falló en la coordinación entre obras y operaciones aeroportuarias?
No se notificó con antelación la realización de trabajos en la parada de metro. Esto impidió ajustar los sistemas de filtración de aire o reprogramar actividades sensibles. La falta de comunicación interdepartamental generó una respuesta desproporcionada ante un riesgo técnico menor.
¿Qué dice la normativa sobre obras en infraestructuras críticas?
El Real Decreto 1196/2022 exige evaluación de impacto operativo antes de ejecutar obras en aeropuertos. También obliga a coordinar con el Comité de Seguridad Aeroportuaria. En este caso, no se cumplió el requisito de notificación previa de 72 horas.
Datos Clave
- El humo fue causado por trabajos en la parada de metro, no por un incendio.
- Se evacuaron 12 trabajadores de Air Nostrum por irritación respiratoria.
- El avión con riesgo biológico fue repostado en zona aislada bajo protocolo de emergencia sanitaria.
- No se activó el nivel rojo de alerta biológica, solo el nivel amarillo de vigilancia reforzada.
- La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) abrirá una inspección por falta de coordinación operativa.
La situación en Manises refleja una tensión creciente en infraestructuras multimodales. El aeropuerto no es solo una terminal aérea: integra metro, carreteras y servicios logísticos. Cada modificación técnica debe evaluarse no solo por su impacto físico, sino por su efecto en la cadena de seguridad operacional. Económicamente, una sola evacuación no programada puede generar pérdidas de hasta 45.000 € por hora en costes de reprogramación y reputación. Legalmente, la omisión de notificación previa puede acarrear sanciones de hasta 600.000 € según la Ley 21/2007 de Seguridad Aérea. La tridimensionalidad del caso —técnica, sanitaria y regulatoria— exige protocolos integrados, no compartimentos estancos.
