La DGT registró 196 fallecidos en siniestros mortales durante el primer trimestre de 2026. Es el dato más bajo de la serie histórica fuera del confinamiento pandémico. Aunque los desplazamientos de largo recorrido subieron un 4,12%, las muertes cayeron drásticamente: 56 menos que en 2025. Este descenso no es gradual ni esperado. Es un cambio brusco, respaldado por datos objetivos y conductuales reales.
¿Qué explica el descenso histórico de fallecidos en carretera?
El 22% menos de víctimas mortales no se debe a una sola causa. Es el resultado de múltiples factores convergentes: mayor concienciación, mejor infraestructura, más controles tecnológicos y una mejora en el uso de sistemas de seguridad activa y pasiva.
La DGT ha intensificado la vigilancia con cámaras inteligentes en zonas críticas, como Fuentidueña (Segovia). Estas cámaras detectan comportamientos de riesgo en tiempo real: exceso de velocidad, distracción o no uso del cinturón de seguridad.
Además, los fabricantes incorporan de forma masiva tecnologías como frenado automático de emergencia y detección de peatones, especialmente en turismos nuevos. Estas ayudas reducen la gravedad de los impactos.
El rol clave de los conductores
Pere Navarro, director general de Tráfico, atribuye el logro a los conductores. No es retórica. Los datos confirman que el 31% menos de fallecidos en turismo coincide con una mayor adopción de hábitos seguros: velocidad ajustada, mayor distancia de seguridad y menor uso del móvil al volante.
¿Por qué las vías convencionales siguen siendo las más peligrosas?
A pesar del descenso general, el 78,6% de los siniestros mortales ocurrieron en vías convencionales. No en autopistas ni autovías. Estas carreteras carecen de separación física entre sentidos, tienen cruces a nivel, señalización deficiente en tramos rurales y menor cobertura de vigilancia.
Factores estructurales que persisten
- Ausencia de barreras de seguridad en más del 40% de los tramos secundarios.
- Limitaciones en la iluminación nocturna, especialmente en zonas de montaña o despobladas.
- Falta de inversión sostenida en reformas de trazado (curvas peligrosas, desniveles, zonas de visibilidad reducida).
¿Por qué subieron los atropellos a peatones?
Con 31 fallecidos, los atropellos son la única categoría que creció: +19% frente a 2025. Este aumento revela una brecha crítica entre infraestructura y comportamiento.
Zonas de alto riesgo
- Calles urbanas con exceso de velocidad permitida (50 km/h en zonas residenciales sin calzada restringida).
- Ausencia de pasos de peatones iluminados y elevados, especialmente en periferias y carreteras comarcales.
- Falta de coordinación entre ayuntamientos y DGT para aplicar el Plan Nacional de Seguridad Vial 2021–2030, que exige reducir a cero los atropellos mortales.
¿Qué dice la normativa sobre los sistemas de seguridad obligatorios?
El Reglamento General de Vehículos y la Directiva Europea 2019/2144 exigen desde 2022 sistemas avanzados en turismos y furgonetas nuevas. Pero su efectividad depende de la correcta utilización.
Datos Clave
- 26 fallecidos no usaban el cinturón de seguridad en el momento del siniestro.
- 23 de ellos viajaban en turismo, 1 en furgoneta y 2 en camión.
- 1 ciclista y 1 motorista fallecieron sin usar casco.
- Los fallecidos en turismo cayeron un 31%: de 131 a 90.
- Las salidas de vía bajaron un 33% en víctimas mortales.
La tridimensionalidad del problema es clara: desde el contexto actual —más movilidad y menos muertes— hasta el impacto económico —menos costes sanitarios y laborales— y el marco legal —incumplimiento de obligaciones técnicas y de uso—. La reducción del 22% no es casual. Es el fruto de una política pública coherente, pero también expone debilidades estructurales que requieren inversión urgente, especialmente en vías convencionales y en la protección de peatones y ciclistas.
