Más de 1.000 técnicos cualificados ya han obtenido su certificación en conservación de ascensores en Alicante gracias al programa pionero de la Federación de Empresarios del Metal de la Provincia de Alicante (Fempa). Esta iniciativa, desarrollada con FEEDA, ha posicionado a la provincia como referente nacional. Ofrece convocatorias continuas, acceso ágil a la homologación obligatoria y una salida laboral real en un sector con alta demanda y estabilidad.
¿Por qué Alicante lidera la certificación de técnicos en ascensores?
Alicante no solo es el lugar de nacimiento del programa: es su eje operativo. La continuidad en las convocatorias permite una planificación eficiente para candidatos locales y foráneos. La sede central de Fempa facilita la logística, la coordinación con entidades evaluadoras y la actualización constante de los contenidos prácticos y normativos.
La infraestructura formativa como ventaja competitiva
El centro alicantino cuenta con talleres equipados con equipos reales de mantenimiento, simuladores de fallos y protocolos alineados con la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) AEM 1. Esto garantiza que la formación no sea teórica, sino operativa desde el primer día.
¿Qué exige la ley para trabajar como técnico en ascensores?
Desde 2015, la Ley 21/2013 de Evaluación y Control Ambiental y el Real Decreto 842/2015, que regula las instalaciones de ascensores, obligan a que todo técnico que realice operaciones de conservación, inspección o mantenimiento posea una certificación oficial reconocida por el Ministerio de Trabajo. Sin ella, no hay acceso a contratos en empresas autorizadas ni a la firma de informes técnicos válidos ante la Administración.
El rol del Certificado de Profesionalidad Nivel 3
Este título, regulado por el SEPE, es el único válido para ejercer legalmente. Incluye módulos sobre seguridad eléctrica, normativa UNE-EN 81, gestión de riesgos y procedimientos de emergencia. Su validez es nacional y transferible a la UE bajo el marco de reconocimiento de cualificaciones.
¿Cuál es el impacto económico del programa de Fempa?
El sector de ascensores en España mueve más de 1.200 millones de euros anuales, con una tasa de renovación del parque instalado del 4,2 % anual. Cada técnico certificado genera un efecto multiplicador: reduce siniestralidad, mejora la vida útil de los equipos y evita multas por incumplimiento normativo. Empresas como Fain Ascensores reportan un 30 % menos de incidencias técnicas tras incorporar profesionales formados en el programa alicantino.
Empleabilidad y salarios reales
El 92 % de los técnicos certificados por Fempa encuentra empleo en menos de 60 días. El salario inicial medio ronda los 1.850 € brutos mensuales, con posibilidad de incremento del 25 % tras dos años de experiencia y especialización en sistemas inteligentes (IoT en ascensores) o mantenimiento predictivo.
¿Quiénes son los profesionales que se certifican en Alicante?
Fempa identifica dos perfiles claros: los técnicos locales, que refuerzan el tejido industrial alicantino, y los profesionales foráneos, que eligen Alicante por su alta frecuencia de exámenes y su reconocimiento nacional. Ambos acceden al mismo estándar de evaluación, supervisado por entidades acreditadas por ENAC.
Datos Clave
- Más de 1.000 técnicos certificados desde el lanzamiento del programa.
- 100 % de las convocatorias cumplen los requisitos de la ITC AEM 1 y el RD 842/2015.
- Alicante concentra el 37 % de todas las certificaciones nacionales en 2025.
- El programa ha reducido un 41 % el tiempo medio de espera para obtener la titulación frente a otras comunidades.
- Empresas alicantinas de instalación y mantenimiento han incrementado su facturación un 19 % tras incorporar técnicos certificados.
La formación en conservación de ascensores ya no es un nicho: es una palanca de transformación industrial. Cruza la urgencia normativa, la demanda real del mercado y la capacidad de generación de empleo cualificado. En un contexto de descarbonización del sector edificatorio, los técnicos certificados son clave para integrar sistemas eficientes, cumplir con la Directiva Europea de Eficiencia Energética y garantizar la seguridad funcional de edificios públicos y privados. Su rol trasciende el mantenimiento: es un eslabón crítico en la cadena de sostenibilidad urbana.
