Una reciente operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Civil ha llevado a la desarticulación de una banda criminal que se dedicaba al robo de vehículos en las provincias de Alicante y Valencia. Esta organización, que operaba con un alto grado de especialización, tenía como objetivo la venta de los coches robados en Francia, donde eran manipulados para ocultar su verdadera identidad. La operación, que se llevó a cabo en Benidorm y Llíria, ha resultado en la recuperación de ocho vehículos sustraídos y la detención de cuatro individuos.
### La Metodología de la Banda
La investigación se inició en octubre del año pasado, cuando las autoridades localizaron un Toyota Rav4 en El Campello que tenía placas falsificadas. Este hallazgo fue el punto de partida para descubrir una trama criminal organizada que no solo robaba vehículos, sino que también se encargaba de todo el proceso necesario para su reintroducción en el mercado internacional. Los miembros de la banda, de origen bielorruso, habían establecido su base de operaciones en Benidorm y Llíria, donde contaban con un chalé que utilizaban para modificar los coches robados.
El modus operandi de la banda era sofisticado. Primero, seleccionaban los vehículos de marcas específicas, como Toyota, Lexus y Kia, y les colocaban dispositivos de geolocalización para seguir sus movimientos. Luego, utilizaban inhibidores de frecuencia para desactivar los sistemas de seguridad de los coches y técnicas avanzadas de apertura electrónica para acceder a ellos. Una vez robados, los vehículos eran trasladados a lugares apartados donde permanecían “enfriándose” durante varias semanas, lo que dificultaba su detección por parte de las autoridades.
Posteriormente, la banda procedía a modificar los números de bastidor, colocando etiquetas identificativas falsas y obteniendo documentación fraudulenta de otros países europeos. Este proceso culminaba en el chalé de Llíria, donde se realizaban las modificaciones finales antes de que los coches fueran transportados a Francia por conductores contratados desde otros países.
### La Operación y sus Resultados
La fase de explotación de la operación se llevó a cabo el 9 de febrero, tras meses de investigación y seguimiento. Los agentes realizaron registros en varios lugares, incluyendo un piso en Benidorm, un trastero en Finestrat y el chalé en Llíria. Durante estas intervenciones, se incautaron numerosos materiales utilizados para la comisión de delitos, como una máquina troqueladora para fabricar números de bastidor, instrumentos de apertura electrónica, placas de matrícula falsas, y documentación fraudulenta.
Los cuatro detenidos, hombres de entre 40 y 50 años con antecedentes por delitos similares, fueron imputados por varios delitos, incluyendo robo con fuerza de vehículos y falsedad documental. Tras su presentación ante la autoridad judicial, se decretó su ingreso en prisión provisional.
La operación ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por el aumento de robos de vehículos en la Comunidad Valenciana, especialmente de ciertas marcas. Las autoridades han intensificado sus esfuerzos para combatir este tipo de criminalidad, y la colaboración entre diferentes cuerpos policiales ha demostrado ser efectiva en la lucha contra el crimen organizado.
Este caso no solo resalta la complejidad de las redes de robo de vehículos, sino también la importancia de la cooperación entre las fuerzas de seguridad para desmantelar organizaciones criminales que operan a nivel internacional. La recuperación de los vehículos robados y la detención de los implicados son pasos significativos hacia la reducción de este tipo de delitos en la región.
