El Ayuntamiento de Alicante ha llevado a cabo un emotivo acto en conmemoración del Día Internacional de la Memoria de las Víctimas del Holocausto, un evento que se celebra cada 27 de enero, coincidiendo con el aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz en 1945. Este año, el acto se ha visto marcado por la notable ausencia del alcalde, Luis Barcala, quien no pudo asistir debido a una «reunión de trabajo». Esta falta de presencia ha suscitado críticas y ha puesto de relieve las tensiones políticas en torno a la memoria histórica y los derechos humanos.
La ceremonia tuvo lugar en el Salón Azul del consistorio, donde se dieron cita miembros de la comunidad judía de Alicante, así como representantes de diversas formaciones políticas. La música estuvo a cargo del Cuarteto de Cuerda del Conservatorio Superior de Música, y los alumnos del colegio Aire Libre participaron activamente, aportando un toque juvenil y fresco al evento. Sin embargo, la ausencia del alcalde fue un tema recurrente en las intervenciones, generando un clima de descontento entre los asistentes.
La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, quien cerró el acto, envió un «fortísimo abrazo» en nombre del alcalde a la comunidad judía, pero su mensaje no logró mitigar las críticas. La comunidad judía, representada por su vicepresidente Leonardo Azubel y el presidente José Benatar, enfatizó la importancia de recordar el Holocausto no solo como un ejercicio de duelo, sino como un compromiso activo contra el antisemitismo y otras formas de intolerancia.
### La Ausencia de EU-Podemos y su Crítica a la Coherencia del Ayuntamiento
Un aspecto que ha generado controversia fue la decisión del grupo de EU-Podemos de no participar en el acto. Este grupo argumentó que la falta de coherencia y diálogo del Ayuntamiento en la defensa de los derechos humanos les impedía asistir. Manolo Copé, líder del grupo, reafirmó la condena del Holocausto, pero subrayó que la memoria no debe convertirse en una consigna vacía ni selectiva. En su declaración, exigieron una condena clara de las violaciones de derechos humanos que actualmente se producen en Palestina, lo que refleja la complejidad de la memoria histórica en el contexto político actual.
La decisión de EU-Podemos de no participar no es un hecho aislado. En el pasado, Copé había sido criticado por intentar posar en una foto con un pañuelo palestino durante un acto similar, lo que había generado tensiones con la comunidad judía. Este año, su ausencia fue interpretada como una forma de protesta ante lo que consideran una falta de compromiso del Ayuntamiento con los derechos humanos en la actualidad.
### Reflexiones sobre la Memoria y el Compromiso con el Presente
Durante el acto, los discursos de los alumnos del colegio Aire Libre y de la profesora del colegio Jesuitas, Mónica Sánchez, resonaron con un mensaje claro: la memoria histórica es fundamental para entender y respetar a las víctimas. Sánchez enfatizó que «la paz es una palabra a la que se le debe un significado propio que no solo sea la ausencia de guerra», invitando a los presentes a reflexionar sobre el significado de la paz en un mundo donde las violaciones de derechos humanos siguen ocurriendo.
Los representantes de la comunidad judía también hicieron hincapié en que el Holocausto no debe ser visto como un evento aislado en la historia, sino como un recordatorio constante de la necesidad de luchar contra el odio y la intolerancia en todas sus formas. Azubel y Benatar instaron a los asistentes a no limitar el recuerdo del Holocausto a un mero ejercicio de duelo, sino a convertirlo en un compromiso activo con el presente y el futuro.
La concejala Beldjilali, al cerrar el acto, reafirmó el compromiso de la ciudad en la lucha contra el antisemitismo, el racismo y la intolerancia, destacando la importancia de hacer público el rechazo a cualquier discurso que niegue los derechos humanos. Este mensaje, aunque bien recibido, se vio empañado por las ausencias y las críticas que marcaron el evento.
El acto en Alicante no solo fue un homenaje a las víctimas del Holocausto, sino también un reflejo de las tensiones políticas y sociales que persisten en la actualidad. La memoria histórica, aunque esencial, se entrelaza con las luchas contemporáneas por los derechos humanos, lo que hace que eventos como este sean más relevantes que nunca. La comunidad judía de Alicante, junto con otros grupos, continúa abogando por un diálogo abierto y constructivo que permita abordar las complejidades de la memoria y la justicia en el mundo actual.
