El sector del comercio de alimentación en la Comunidad Valenciana ha experimentado un notable crecimiento en la última década, con un aumento del 18% en la superficie comercial. En octubre de 2025, se contabilizan 2.419 establecimientos, lo que representa un incremento de 73 tiendas en solo un año. Este crecimiento se ha visto impulsado por la expansión de formatos de autoservicio y tiendas de proximidad, lo que ha llevado a una densidad comercial de 356,1 m² por habitante, superando la media nacional.
Este fenómeno se detalla en el Informe de Distribución Alimentaria en la Comunidad Valenciana, elaborado por Retail Data y presentado por la Asociación de Supermercados de la Comunidad Valenciana (Asucova) y la Asociación Española de Supermercados y Mayoristas de Alimentación (Asedas). La presentación tuvo lugar en la sede de la Confederación de Empresarios de Valencia (CEV) en Alicante, donde se destacó la importancia de este sector en la economía regional.
### Dinamismo del Sector en la Provincia de Alicante
La provincia de Alicante se ha convertido en un ejemplo de dinamismo en el sector de supermercados y autoservicios. Con 1.000 tiendas y una cobertura del 98% de su población, Alicante destaca por su densidad comercial de 391 m² por habitante, que supera la media de la Comunidad Valenciana. En los últimos cinco años, se han registrado 207 aperturas de nuevas tiendas, y un tercio de la red comercial se concentra en municipios turísticos, lo que refleja la adaptabilidad del sector a las necesidades del consumidor.
La superficie comercial total en la provincia asciende a 778.559 m², un 10,3% más que en 2020. Este crecimiento no solo responde a la demanda de la población, que ha crecido un 8,7% desde 2015, sino también a la modernización de las instalaciones. El 40,5% de la red comercial ha sido objeto de algún tipo de modernización en los últimos cinco años, lo que ha permitido la apertura de 473 nuevas tiendas y 507 inversiones en adquisiciones, franquicias y reformas.
En términos de formatos, los supermercados son el preferido por los consumidores de Alicante, Valencia y Castellón, con un total de 1.290 tiendas. Sin embargo, también se ha observado un incremento en el número de establecimientos más pequeños, como los autoservicios, que alcanzan las 1.075 unidades, especialmente en áreas rurales y barrios.
### Impacto Económico y Empleo
El crecimiento del comercio de alimentación en la Comunidad Valenciana ha tenido un impacto significativo en la economía regional. En el último ejercicio, el sector generó un negocio de aproximadamente 180 millones de euros y creó más de 1.500 empleos. Este crecimiento no solo se traduce en cifras económicas, sino también en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, quienes tienen acceso a una amplia variedad de productos alimenticios y de higiene en sus municipios.
El informe destaca que el 97,8% de la población de la Comunidad Valenciana tiene acceso a al menos un establecimiento donde realizar sus compras de alimentación y productos de higiene, lo que es superior al 96,8% de la media nacional. Este acceso se traduce en una mayor comodidad para los consumidores y en una respuesta efectiva a las necesidades de la población.
La presencia de 58 compañías operando en el territorio autonómico, de las cuales 29 tienen su sede en la región, demuestra la fortaleza del sector. Además, el 21% de las tiendas se encuentran en municipios rurales, donde reside el 16,5% de la población, lo que subraya la importancia de estos establecimientos en la vida cotidiana de los habitantes de estas áreas.
El informe también menciona que el 51% de las tiendas abiertas desde 2020 lo hicieron bajo un contrato de franquicia o asociación con cooperativas, lo que indica una tendencia hacia modelos de negocio más colaborativos y sostenibles. Este enfoque no solo beneficia a los emprendedores locales, sino que también fortalece la economía regional al generar empleo y fomentar el consumo local.
La evolución del comercio de alimentación en la Comunidad Valenciana es un claro reflejo de la capacidad del sector para adaptarse a los cambios en la demanda y a las necesidades de los consumidores. Con un crecimiento sostenido y una modernización constante, se espera que el sector continúe desempeñando un papel crucial en la economía de la región en los próximos años.
