En el primer trimestre de 2025, las denuncias por violencia de género en España han experimentado un incremento del 4,28%. Este aumento, aunque alarmante, también pone de relieve la importancia de la detección precoz y el seguimiento de los casos de maltrato. Sin embargo, los datos recientes indican que la detección de casos en la provincia de Alicante ha disminuido notablemente, lo que plantea serias preocupaciones sobre la efectividad de los programas de cribado implementados por las autoridades sanitarias.
La Conselleria de Sanidad de la Comunidad Valenciana ha establecido un protocolo de cribado para identificar casos de violencia de género en las consultas de Atención Primaria y Urgencias. Este protocolo implica que médicos, enfermeras y matronas deben preguntar a las pacientes si han sufrido maltrato en los últimos 12 meses. A pesar de que la participación de las mujeres en este proceso es alta (99%), los datos muestran una preocupante disminución en el número de casos detectados.
### La Detección Precoz: Un Proceso Vital
La detección precoz es un componente crucial en la lucha contra la violencia de género. En Alicante, el programa de cribado ha visto una caída significativa en la participación de mujeres, con casi 7,000 menos en comparación con el año anterior. En 2024, se registraron 537 nuevos casos de maltrato, mientras que en 2025, este número se redujo a 350. Esta disminución no solo refleja una caída en la detección de casos, sino que también sugiere que muchas mujeres pueden estar sufriendo en silencio, sin recibir la ayuda necesaria.
El protocolo de cribado se activa cuando una mujer asiste a consulta por cualquier patología. Si durante la evaluación se detectan signos de maltrato, se realiza un seguimiento más exhaustivo. Por ejemplo, si una mujer acude a consulta acompañada de su pareja y este la menosprecia o la insulta, el profesional sanitario debe marcar una alerta y repetir el cribado en un plazo de tres meses. Este enfoque busca garantizar la seguridad de la mujer y fomentar un ambiente de confianza donde pueda expresar su situación sin miedo a represalias.
A pesar de la importancia de este proceso, los datos indican que la participación ha disminuido en toda la Comunidad Valenciana. En 2023, se cribaron a 46,000 mujeres, mientras que en 2025 este número ha caído a 35,140. Este descenso es alarmante, ya que implica que menos mujeres están siendo evaluadas y, por ende, menos casos de maltrato están siendo identificados.
### La Importancia de la Confianza en el Sistema Sanitario
Uno de los mayores desafíos en la detección de la violencia de género es la falta de confianza que muchas mujeres sienten hacia el sistema sanitario. Los profesionales de la salud son conscientes de que, si una mujer no se siente segura o apoyada, es poco probable que denuncie su situación. Por ello, es fundamental que los médicos y el personal sanitario trabajen para establecer una relación de confianza con sus pacientes.
El proceso de detección no debe ser visto como una mera formalidad, sino como una oportunidad para que las mujeres se sientan escuchadas y apoyadas. Los profesionales de la salud deben ser sensibles a las necesidades de las víctimas y ofrecer un espacio seguro donde puedan hablar sobre su situación. Esto incluye no solo la detección de casos, sino también la provisión de recursos y apoyo continuo.
Cuando se detecta un caso de alto riesgo, los sanitarios tienen la responsabilidad de activar a las fuerzas de seguridad y remitir el caso al juzgado para que se actúe de oficio. Sin embargo, en muchos casos, las mujeres pueden no estar listas para dar ese paso. Por ello, es esencial que los profesionales de la salud ofrezcan recursos como el Centro Mujer 24 horas y la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito, que pueden proporcionar apoyo y orientación a las víctimas.
La violencia de género es un problema complejo que requiere un enfoque multifacético. La detección precoz es solo un componente de una estrategia más amplia que debe incluir la educación, la sensibilización y el apoyo a las víctimas. Es fundamental que las autoridades sanitarias y gubernamentales trabajen juntas para mejorar la eficacia de los programas de detección y garantizar que todas las mujeres tengan acceso a la ayuda que necesitan.
La situación actual en Alicante y en toda la Comunidad Valenciana es un llamado a la acción. Es imperativo que se implementen medidas para aumentar la participación en los programas de cribado y mejorar la detección de casos de violencia de género. Esto no solo beneficiará a las mujeres que sufren en silencio, sino que también contribuirá a crear una sociedad más segura y equitativa para todos.
La lucha contra la violencia de género no es solo responsabilidad de las autoridades sanitarias, sino de toda la sociedad. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar en la creación de un entorno donde las mujeres se sientan seguras y apoyadas. La educación y la sensibilización son herramientas poderosas que pueden ayudar a cambiar la narrativa y fomentar una cultura de respeto y apoyo hacia las víctimas de violencia de género. Al trabajar juntos, podemos hacer una diferencia significativa en la vida de muchas mujeres y contribuir a la erradicación de la violencia de género en nuestra sociedad.
