El Foro Económico y Social del Mediterráneo es la iniciativa más ambiciosa para articular políticas integradas en la franja costera que va de Portbou a Tarifa. Este espacio concentra el 40 % de la población española y genera el 40 % del PIB nacional. Su sostenibilidad no es una opción: es una condición para la estabilidad económica, ambiental y social del país.
¿Qué impulsa el Foro Económico y Social del Mediterráneo?
El Foro nació en 2022 en Valencia como culminación de las Olimpiadas del Mediterráneo: un proceso de diagnóstico participativo liderado por nueve diarios del Grupo Prensa Ibérica. No fue un evento aislado. Fue el punto de convergencia de ocho consejos locales, expertos técnicos y actores institucionales.
Su impulso responde a una triple urgencia: la presión migratoria en las rutas marítimas, la aceleración de la transición energética y la degradación de los ecosistemas costeros. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Fundación Caixa y una red de patrocinadores del sector privado y público.
El papel de los medios como catalizadores de cambio
Los diarios no actuaron como observadores. Diseñaron metodologías de participación ciudadana, facilitaron espacios de diálogo entre alcaldes, pescadores, promotores inmobiliarios y científicos marinos. Su rol fue el de infraestructura de confianza: neutral, local y con arraigo territorial.
¿Cómo se articula la gobernanza del Mediterráneo español?
La gobernanza no parte de un decreto ministerial. Surge de la coordinación entre administraciones autonómicas, ayuntamientos costeros y entidades del tercer sector. El Foro promueve la creación de mesas técnicas interregionales, con mandato para proponer indicadores comunes de sostenibilidad.
Estas mesas ya trabajan en protocolos para la economía azul, la gestión del agua y la adaptación costera. Su avance depende de la capacidad de traducir diagnósticos en instrumentos legales aplicables: planes hidrológicos actualizados, ordenanzas de uso del suelo costero y normativas de pesca artesanal.
La economía azul como eje transformador
La economía azul no es solo turismo o pesca. Incluye energías marinas renovables, acuicultura sostenible, biotecnología marina y logística portuaria verde. En 2023, el 22 % de las inversiones en I+D+i de la región mediterránea española se destinó a proyectos con impacto directo en este eje.
¿Qué desafíos económicos enfrenta la costa mediterránea?
El modelo turístico tradicional ya no es suficiente. La estacionalidad genera desequilibrios laborales y presión sobre los recursos hídricos. Al mismo tiempo, el precio del agua desalada y la volatilidad de los costes energéticos afectan la competitividad de sectores clave como la agricultura de regadío y la hostelería.
La inversión en infraestructuras verdes —como redes de recarga para vehículos eléctricos en zonas rurales costeras— sigue siendo insuficiente. Solo el 14 % de los municipios con menos de 20.000 habitantes dispone de puntos de recarga públicos operativos.
Turismo y movilidad: entre la presión y la innovación
El 78 % de los viajeros que visitan la costa mediterránea española llega en coche. Esto agrava la congestión y las emisiones. Soluciones como el Mediterráneo Pass —un abono integrado para tren, autobús y bicicleta— están en fase piloto en tres provincias, con una cobertura del 32 % del territorio costero.
¿Cuál es el marco legal que regula esta estrategia?
No existe una ley única del Mediterráneo. La regulación se construye por superposición: la Ley de Costas, la Directiva Marco del Agua, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y los Pactos de la UE para la transición justa. El Foro ha propuesto un Protocolo Mediterráneo, un documento no vinculante que sirve como hoja de ruta para alinear políticas autonómicas.
Su valor radica en la operatividad: define plazos, responsables y métricas de éxito. Por ejemplo, establece que el 100 % de los planes municipales de ordenación del territorio deben incorporar criterios de resiliencia costera antes de 2026.
Datos Clave
- El litoral mediterráneo español alberga 20,4 millones de personas y genera 542.000 millones de euros de PIB.
- El 63 % de los acuíferos costeros presenta sobreexplotación o contaminación por nitratos.
- Las inversiones en energías renovables marinas crecieron un 41 % en 2023 respecto a 2022.
- El turismo representa el 12,4 % del empleo total en la región, pero solo el 5,7 % de los trabajadores tiene contratos indefinidos.
- El Foro ha generado 27 propuestas técnicas adoptadas por al menos tres comunidades autónomas.
La tridimensionalidad del desafío mediterráneo es evidente: su contexto actual exige respuestas ágiles ante migraciones, sequías y eventos extremos; su impacto económico determina la estabilidad fiscal de nueve comunidades autónomas; y su marco legal, fragmentado pero en evolución, requiere coordinación técnica real, no solo discursiva. Redescubrir el Mediterráneo no es un acto poético. Es una tarea de gobernanza concreta, medible y urgente.
