Cerca de 40.000 personas acudieron al festival gratuito de Iberdrola en el parque de Doña Casilda, Bilbao, para conmemorar su 125 aniversario. El evento reunió a artistas de talla nacional e internacional y desplegó una tecnología puntera: 1.500 drones alimentados con energía renovable. La celebración no fue solo cultural: marcó un hito en la integración de responsabilidad corporativa, sostenibilidad urbana y gestión de grandes afluencias en espacios públicos.
¿Qué significó el festival de Iberdrola en Bilbao para la ciudad?
El festival reactivó el parque de Doña Casilda como eje de cohesión social. Bilbao acogió el evento en el lugar donde nació Hidroeléctrica Ibérica en 1901, reforzando su identidad industrial y energética. La afluencia masiva —superior a lo previsto— exigió coordinación con 12 entidades locales: Policía Municipal, Bomberos, Osakidetza y el Ayuntamiento de Bilbao. El parque se convirtió en un laboratorio de movilidad sostenible: el 87 % de los asistentes usó transporte público, bicicleta o caminó.
Infraestructura adaptada para 40.000 personas
- Se instalaron 7 pantallas gigantes para garantizar visibilidad en todo el recinto.
- Se habilitaron zonas accesibles con rampas, señalética en braille y personal especializado.
- El Punto Violeta ofreció atención inmediata contra la violencia de género.
- Un espacio infantil supervisado permitió la participación familiar sin barreras.
¿Cómo se alineó el festival con los objetivos energéticos de España?
El espectáculo de drones no fue solo un show: fue una demostración técnica de energía 100 % renovable. Iberdrola alimentó toda la infraestructura del evento con electricidad de sus parques eólicos en Castilla y León y solares en Extremadura. Este despliegue validó el modelo de microredes temporales, una estrategia clave en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021–2030.
Energía como experiencia ciudadana
- El sistema de alimentación usó baterías de litio recargables conectadas a generación distribuida.
- Se midió en tiempo real el consumo energético y las emisiones evitadas: 12,4 toneladas de CO₂ no emitidas.
- La Electric Band, banda corporativa de Iberdrola, interpretó temas con instrumentos que generan sonido mediante energía cinética.
¿Qué marco legal regula eventos de esta escala en espacios públicos?
El festival operó bajo la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la Ordenanza Municipal de Uso de Espacios Verdes de Bilbao. Cada proveedor debió acreditar certificación de gestión de residuos conforme al Real Decreto 180/2015. Además, la instalación de estructuras exigía autorización previa del Servicio de Patrimonio del Ayuntamiento.
Cumplimiento normativo en tiempo real
- Se presentó un Estudio de Impacto Acústico aprobado por la Dirección de Medio Ambiente de Euskadi.
- El dispositivo de limpieza cumplió el Reglamento de Gestión de Residuos Urbanos de la CAPV.
- Todos los puestos de comida obtuvieron licencia sanitaria y certificación de trazabilidad alimentaria.
¿Cuál fue el impacto económico del festival en la economía local?
El evento generó 2,3 millones de euros en actividad económica directa. Un 68 % de los proveedores fueron pymes vascas: desde carpintería escénica hasta catering sostenible. El Ayuntamiento de Bilbao estimó un aumento del 41 % en el consumo en comercios cercanos al parque durante el fin de semana. Además, el festival impulsó la marca Bilbao como destino de eventos sostenibles, atrayendo interés de organizadores internacionales para 2027.
Datos Clave
- 40.000 asistentes en 6 horas: récord de afluencia en Doña Casilda.
- 1.500 drones: mayor despliegue aéreo con energía renovable en España.
- 0 emisiones directas: 100 % electricidad verde certificada.
- 12 entidades colaboradoras: coordinación multisectorial sin precedentes.
- 68 % de proveedores locales: impulso a la economía circular vasca.
El festival no fue una celebración aislada. Fue un modelo replicable de gestión integrada de energía, espacio público y ciudadanía. Su éxito reforzó la credibilidad de Iberdrola como agente de transición energética y posicionó a Bilbao como referente europeo en eventos de impacto cero.
